sábado, 4 de junio de 2011

China, 22 años después de Tiananmen sigue la represión...


Pekín, 15 de abril de 1989... tras la muerte de Hu Yaobang, a quienes los estudiantes chinos consideraban un defensor de los intelectuales, miles de personas, especialmente estudiantes de la Universidad de Pekín, intelectuales y trabajadores, salieron a la calle coreando consignas democráticas, pidiendo reformas políticas y criticando sin tapujos al líder del Partido Comunista.

Los manifestantes, cada vez en mayor número, llenaron las calles de Pekín, pero en especial la plaza de Tiananmen, causando una creciente molestia y preocupación en el régimen. El 20 de mayo, y ante el cariz y las dimensiones de la protesta, el gobierno chino decidió decretar la ley marcial...

En la noche del 3 de junio, la concentración estaba siendo la mayor de la historia de China hasta entonces. A las 22h, los efectivos del Ejército Popular de Liberación recibieron la orden de tomar la plaza a la fuerza, empleando incluso tanques para lograr su objetivo. Empezando por el barrio de Changan barrieron con metralla literalmente a la multitud. Las calles quedaron cubiertas por los cadáveres de los allí presentes.

Toda la zona cercana a la plaza fue tomada por soldados con las claras órdenes de tener "limpia y despejada" la plaza antes del alba. Se dedicaron a disparar contra quien se movía, pasándolos además a bayoneta. No hubo tiempo para la retirada... Según las cifras del gobierno chino fueron 300 los muertos... según organizaciones externas unos 4000 fallecidos además de miles de heridos, encarcelados, torturados y algunos hasta ejecutados...

Tiananmen sigue siendo un trauma colectivo en China. Analistas y activistas dicen que las esperanzas de que se produzca un movimiento democrático a gran escala como el del 89 parecen cada vez más lejanas ya que el Partido Comunista en el poder pasa cada vez más tiempo con tareas de seguimiento policial y doméstico, lo que refleja su determinación para evitar que se repitan unas protestas como las de Tiananmen.

Fue el mayor movimiento por la democracia de la historia china, respondida con una de las acciones más brutales jamás cometidas por una dictadura contra su pueblo. Pero millones de chinos, gracias a la magia de la censura, ni siquiera saben que tuvo lugar. "Algo he oído de que había gente en la calle y les dijeron que tenían que marcharse a casa"...

Y así, dos décadas de manipulación en los libros de texto, documentos oficiales y medios de comunicación, han logrado su propósito de ocultar a los chinos uno de los grandes crímenes de sus gobernantes o, al menos, manipular su realidad. Por supuesto, los chinos tampoco leerán sobre lo que ocurrió en Pekín el 3 de junio de 1989 en internet o en los periódicos.

Pero tarde o temprano llegará el día en el que el pueblo chino sea lo suficientemente libre como para preguntar por la verdad o escucharla sin que se corte la señal de la televisión...

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