jueves, 13 de octubre de 2011

De cómo llegó la imagen de la Mare de Deu de la Soledat a Nules y empezó la gran devoción por ella


Durante la Cuaresma del año 1238, los sarracenos del castillo de Nules pactaron su rendición a Jaume I. Estos no fueron expulsados sino que aquellos que optaron por permanecer en el territorio conservaron sus propiedades, sus creencias, sus leyes y sus costumbres, sin otro cambio que pasar a ser vasallos de su nuevo señor, Jaume I. En el término del castillo de Nules, existían algunas alquerías que se hallan documentadas ya en la época de la conquista o en los años inmediatos a la misma; tal es el caso de la Alcudia, Aigües Vives, Beniesma, Moncofa y la Mezquitella.

El papel del obispo Ponç en la repoblación del término del castillo de Nules fue fundamental. Tanto el obispo como el cabildo catedralicio de Tortosa renunciaron a parte de los impuestos que les correspondían sobre el territorio, en beneficio del noble Guillem de Montcada, señor de Tortosa, con el fin de que las condiciones con que éste estableciese las tierras que habían quedado abandonadas por algunos sarracenos y aquellas que pudieren ser transformadas en zonas de cultivo, fuesen lo suficientemente beneficiosas para atraer a los potenciales repobladores cristianos.

Concretamente, el día 17 de febrero del año 1251, el obispo Ponç y el cabildo de la catedral de Tortosa concedían a Guillem de Montcada y a sus descendientes, a perpetuidad, la mitad de los diezmos que del término del castillo de Nules les correspondía percibir. La razón de la donación era que el mencionado noble había expulsado del lugar a los sarracenos y lo estaba repoblando con cristianos. En caso de permanecer sarracenos en el término del castillo de Nules, Guillem de Montcada se comprometía a entregar a la iglesia de Tortosa la mitad de los diezmos y rentas que de ellos recogiese.

Siete meses más tarde, el día 16 de Septiembre del citado año de 1251, el rey Jaime I donaba en feudo a Guillem de Montcada, según “consuetudinem” de Barcelona, el “castrum et villam de Nudles”, con sus alquerías, torres, prados, pastos, hierbas, aguas, leñas, montes, llanos, bosques, matorrales, hornos, molinos, hombres y mujeres de cualquier estado y condición, así como las entradas, salidas, límites, términos, estanques, pesca, vedados, y el derecho de ejército y cabalgada, con todas y cada una de sus pertenencias. El rey retuvo en el mencionado castillo y fortificaciones, para sí y sus descendientes, a perpetuidad, la potestad, así como el derecho de paz y guerra, según la citada “costum” de Barcelona. La misma política de incentivar la transformación de tierras y el consiguiente desarrollo demográfico y económico del término del castillo respetaron y aplicaron, hasta bien avanzado el siglo XIV, los obispos Bernat de Olivella, Arnau de Jardí, Dalmau de Montoliu, Pere Batet, Francesc de Paolac y Berenguer Desprats.

Al citar la “villam de Nulles”, en el documento de donación del castillo de Nules, se refiere a la actual Vilavella, pues la Pobla de Nules o actual villa de Nules fue fundada por el propio Guillem de Montcada que, a tal fin, dio carta de población a cien pobladores para que se asentasen en el término del castillo.

Los pobladores que fundaron Nules se ubicaron en un pequeño altozano que estaba rodeado por las depresiones o barrancos de los actuales camino de Onda, el Ravalet y el Barranquet; con ello el nuevo asentamiento quedaba protegido de eventuales inundaciones. Dicho montículo estaba atravesado por un antiguo camino, que, con el paso del tiempo, sería conocido como Camino Real.

Tanto la Pobla de Moncofa como la Pobla de Nules fueron poblaciones de nueva fundación y habitadas exclusivamente por cristianos viejos; en el término del castillo de Nules restaban dos poblaciones habitadas exclusivamente por sarracenos, la antigua Nules o Vilavella de Nules, ubicada a los pies del castillo, y Mascarell situada a unos dos kilómetros de distancia de la nueva Nules, justo a los lindes con el término de Borriana.

De la existencia de una iglesia en Nules y de un capellán para el servicio espiritual de sus habitantes tenemos constancia, al menos, desde el año 1279.

NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD.
La hipótesis de mosén Trinitario Mariner sobre el origen de la imagen de la Mare de Deu de la Soledat a Nules.

Según Javier Torres, la imagen de la Soledad, actual Patrona de Nules, fue traída a esta villa por Clotaldo de Centelles, marqués de Nules, con motivo de la visita que, en el año 1586, realizó a la Villa Felipe II; según dicho autor la imagen debería ser copia fiel de la imagen, de la misma advocación, que la reina Isabel de Valois encargó a Gaspar Becerra y que, con el tiempo pasó a presidir el altar del convento de frailes Mínimos de Madrid.

Una vez en Nules la imagen fue colocada en el oratorio de la casa palacio del marqués de Nules, desde donde, anualmente, el domingo de Pascua de Resurrección se llevaba a la iglesia mayor, devolviéndola el domingo siguiente al oratorio. A la muerte de la marquesa de Nules, Brunisen de Perellós, en 1607 cuidó la imagen su camarera Dorotea Campa, hasta que fue trasladada en 1618 a la iglesia de la Sangre.

Mosén Javier Torres utilizó para sus trabajos las anotaciones manuscritas que había recogido mosén Trinitario Mariner quien, a inicios del siglo XX, impulsó la devoción a Nuestra Señora de la Soledad, restaurando su capilla e instituyendo y promoviendo fiestas y celebraciones en su honor.

Pero el propio mosén Trinitari en sus escritos, respecto a los orígenes de la imagen de la Soledad, especifica: “Bien quisiera poder presentar una completa y documentada historia de la devoción de los hijos de Nules a la Santisima Virgen de la Soledad y de cuando y como vino a esta Villa su hermosa imagen, con tanto amor por nosotros venerada; mas como a pesar de mis desvelos de largos años, no son muchos los datos encontrados en documentos auténticos; para que estos no se pierdan, unidos a las tradiciones hasta hoy recogidas y apoyándome en fundadas concomitancias históricas, procurare tejer una sencilla narración”....”Aun cuando no he podido encontrar documento fehaciente que lo demuestre, creo poder conjeturar que la primera simiente de esta devoción fue sembrada por el gran Rey católico D. Felipe II cuando, en 13 de enero del año 1586, visitó esta población y que la imagen la debieron mandar construir y vestirla el entonces Señor Marques de Nules D. Cotaldo de Centelles y su señora esposa Dª. Brunisien de Perellós”, y relata el origen de la imagen de la Soledad, encargada por Isabel de Valois a Gaspar Becerra y que se conservaba en el convento de frailes Mínimos de Madrid.

Mosén Trinitario transcribe literalmente la siguiente cita referente a la Soledad: “Dia 11 de Abril, Octava de Pascua, misa canta a Nostra Señora de la Soledad, per el siñor Marques”, la cual dice haber sacado del libro racional del año 1588”.

Actualmente el mencionado libro no se halla entre los racionales del archivo parroquial de Nules, pero es muy posible que mosén Trinitario se equivocase al transcribir la fecha del libro, pues Cotaldo de Centelles los únicos títulos que ostentó fueron los de señor de Nules y barón de Almedijar, y hasta el año 1636 no fue creado el marquesado de Nules como tal.

7 comentarios :

  1. Despues de leer el texto tengo un lío de nombres, fechas y datos, que hacen que definitivamente me incline por San Pascual. El fraile vivió en Vila-real, murió allí y Santo del pueblo. ¡Qué fácil!.
    No tan complicado como lo de la Mare de Deu de la Soletat, que seguro que Felip alguna objeción (o muchas ) podría argumentar a la narración de los hechos expuestos.
    Los pelos de punta se me han puesto, cuando he leído que el Obispo Ponç contribuyó de manera fundamental a la repoblación del territorio. Varias frases después he comprendido a que se refería tal esfuerzo, y he podido borrar del disco duro de mi imaginación al Obispo, mitra por el aire, repoblando con las betas del lugar. Dios tenga al Obispo en su gloria y sea piadoso con mi borde imaginación.

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  2. El cortar y pegar -tan de moda en nuestros días- sin basarse en la documentación ni contrastar los datos y, además, sacar de contexto ciertos párrafos de una serie de trabajos (por cierto sin citarlos) tiene como resultado estos batiburrillos que, lamentablemente, van distorsionando más si cabe la historia.
    Pero, en fin, allá cada cual, tanto copistas-recortadores como seguidores o lectores sin capacidad crítica.
    Desde la leyenda de que la Soledad de Nules es copia de la de Gaspar Becerra, “oculos habent et non videbunt”, pasando por la obsesión enfermiza de bastardear la heráldica de los Centelles, regalos de reyes y fidelidades que no lo fueron, van enredando la historia hasta convertirla en una ópera bufa que no se sustenta ni con muletas ni mulas.
    De todos modos queda mucho por investigar, y en ello y a ello deben dedicar tiempo aquellos que quieran aproximarse mínimamente a un pasado, que es el nuestro, sin que no por ello no puedan cometer errores.

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  3. Puedo haberme documentado de fuentes que opinan o describen la historia de manera muy distinta a la que tu piensas... pero de ahí a tus calificativos... creo que no los merezco... mi intención era informar y contar algo tan significativo y relevante para Nules como la llegada de la Mare de Deu de la Soledat y sólo por ello creo que merezco que se me trate con respeto.

    Quedas invitado a publicar en este blog, tu documentada y fundamentada versión de los hechos y por tanto, rectificación de los mismos.

    Yo respetaré íntegramente lo que quieras exponer y nunca descalificaré a alguien que intenta divulgar, aunque se equivoque, información histórica sobre las raíces de su pueblo.

    Saludos,

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    1. No era mi intención faltar el respeto a nadie y, sinceramente, disculpa si te has sentido ofendido por mi nota.
      Sabes que la versión sobre los hechos no sería tan distinta si al intentar informar y contar algo relevante sobre los hechos históricos de referencia, utilizando trabajos concretos que no se citan, realmente se hubiera realizado una síntesis y no hilvanar una serie de párrafos textuales, sacados de su contexto, desvirtuando de ese modo el sentido de los mencionados trabajos y, para mí, lo más lamentable haber dado pie a que alguien hiciera chanza inadecuada sobre el obispo Ponç de Torroella, verdadero impulsor de la fundación de Nules y Moncofar, pues como habrás podido o puedes comprobar, antes que Jaime I hubiera dado el castillo y termino de Nules a Guillem de Montcada, él ya había incentivado a repoblar el territorio mediante la exención de diezmos.
      Todo mi respeto hacia ti y tu intención, también agradecerte el ofrecimiento que me haces y que acepto de publicar trabajos de divulgación sobre temas nulenses; sin embargo sobre los orígenes de Nules y el tema de la Soledad, sabes perfectamente que están, entre otros, los trabajos: “Nules, su parroquia arciprestal” de mosén Javier Torres, así como “Privilegios y concesiones del término general del castillo de Nules en época foral (1251-1709)”, “La devoción de Nules a Nuestra Señora”, así mismo están las notas manuscritas que, en su día, redactó mosén Trinitari Mariner, y que ya tengo transcritas y serán publicadas de forma literal literalmente en un extenso trabajo sobre Nuestra Señora de la Soledad, que recogerá además un amplio apéndice documental y grafico para dar más luz aun sobre el tema. Por su extensión estos últimos trabajos no son apropiados para publicar en un blog, pero tienes mi autorización para colgar un enlace a enlace a scribd donde encontraras alguno de ellos.
      Cordialmente reiterándote mis disculpas
      Vicent Felip Sempere.

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  5. Muchas gracias Sr. Felip Sempere por sus palabras. Admiro su labor y su dedicación y trabajo a la investigación y divulgación acerca de la historia de nuestro pueblo, Nules.

    Mi malestar era debido al tono que entendí despectivo en su crítica. Pero ahora, sabiendo que es usted quien lo escribió, el que debo pedir disculpas soy yo.

    En mi anterior comentario únicamente pedí respeto porque un profano en la materia había intentado hablar sobre un tema para dar a conocer a través de esta ventana al mundo que es internet, algo sobre nuestra localidad. Pero ante una autoridad como usted en la materia, pido perdón a usted y a mis lectores, al respecto de la mala calidad de la información aportada por mí y como usted comenta, le invito a que nos ilustre acerca de este hecho y otros episodios históricos de Nules, en este mi humilde blog.

    No pretendí confundir, pero ante sus afirmaciones no puedo sino reconocer mi error en esta entrada y pedirle que nos aclare este tema para mí y mi audiencia y está invitado a que nos ilustre sobre los orígenes de Nules y otros temas nulenses.

    Lo digo de corazón. Siento gran respeto y arraigo hacia mis raices y si desde este blog, podemos con su ayuda, divulgar lo que considere acerca de Nules, le estaré muy agradecido.

    Ruego contacte conmigo a través del e-mail ximoas@gmail.com para dicha colaboración.

    No es que acepte o no acepte sus disculpas... es que realmente el que se disculpa soy yo.

    Saludos cordiales,

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    1. Gracias por tu escrito, estamos en contacto y, evidentemente, el Cronista tiene sus prontos y sus yerros. Y no hay nada de que disculparse, pues todo lo que se haga para divulgar Nules y su historia, costumbres y realidades es positivo, aunque como te indico todos cometemos yerros.

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