jueves, 3 de noviembre de 2011

El órdago griego


Por John Mandelo

Grecia juega a la ruleta rusa con Europa con un órdago de imprevisibles consecuencias. La carta del referéndum es un as de picas escondido en la chaqueta del primer ministro griego convertido ya en un tahur sobre el Missisipi. La reunión en Cannes del G-20 ha de servir para certificar o desmitificar el aforismo de que "La Banca siempre gana". Europa presiona, o lo que es lo mismo, Francia y Alemania presionan, y le han dicho al jugador de póquer heleno que en esta baza no hay premio.

Que los 8.000 millones de euros que necesita para pagar el mes que viene, para que el país siga respirando, no se los van a entregar si no retira la propuesta kamikaze. Los analistas andan confundidos porque este movimiento sísmico tiene un origen desconocido. No se sabe si es un suicidio o un chantaje en toda regla.

Europa contiene el aliento porque el iceberg heleno amenaza con destruir la misma idea de continente. No sabemos, a estas alturas, si hay contenido. Todo el mundo se pregunta: ¿Cómo acabará esta tragedia griega?

Hay muchas pistas porque en Cannes las banderitas que hay colgados rezan que la historia comienza a escribirse allí. No hay eslogan más desafortunado ni más inoportuno porque la historia europea puede redactar su certificado de defunción. En la ciudad más cinematográfica del viejo continente se rueda un "thriller".

Como en las películas de Hitchcock todo el mundo, menos el protagonista, sabe quién es el asesino...

1 comentarios :

  1. El griego, pues eso, haciendo de su gentilicio virtud.

    ResponderEliminar