viernes, 2 de diciembre de 2011

Kempes, historia de una leyenda


Hablar de D. Mario Alberto Kempes es hacerlo de un mito, de una leyenda, del jugador más grande que ha militado en el Valencia CF. Pese a ser considerado el mejor futbolista del mundo hasta la aparición de Maradona, el Mesías argentino no bastó para elevar al Valencia a los cielos del fútbol español. Consiguió logros deportivos a nivel individual, de club y de selección, pero el Valencia "millonario" como se apodó al proyecto del presidente D. José Ramos Costa, no llegó a conquistar los títulos que prometía.

Kempes dejó su huella; una huella legendaria que por supuesto es la imagen más representativa de ese ganador nato, campeón de campeones, 293 partidos y 173 goles, dos trofeos Pichichi en las temporadas 76-77 y 77-78 y por supuesto gran estrella del Mundial'78 en Argentina donde también fue máximo goleador y gran artífice de la victoria sobre Holanda con sus dos goles y su asistencia y nombrado bota de oro al mejor jugador del Mundial. Y con el Valencia, donde jugó entre las temporadas 76-77 y 80-81, y 82-83 y 83-84, sumó en sus dos etapas en el club una Copa del Rey en la temporada 78-79, la Recopa de Europa de 1980 y la Supercopa de Europa de ese mismo año.

El Valencia CF rendirá homenaje este sábado, 3 de diciembre, a ese gran mito: Mario Alberto Kempes. El acto tendrá lugar en los prolegómenos del partido que enfrenta al Valencia CF con el RCD Espanyol en el Camp de Mestalla (22:00 horas) y contará con la presencia del auténtico protagonista del mismo, el Matador. De esta forma Kempes, que actualmente reside en EEUU, como analista y comentarista de ESPN International y ESPN Deportes, recibirá su homenaje en el césped del Camp de Mestalla antes del arranque del encuentro correspondiente a la 15º Jornada de Liga BBVA.

"No diga Kempes, diga gol" frase que se hizo famosa entre los valencianistas define la admiración por el más grande. Poco se sabe de cómo se fraguó su fichaje y el periplo que le acompañó durante sus años en nuestro Valencia.

En 2011 no hay secretos para los profesionales de la búsqueda de talentos. La televisión, los medios audiovisuales, una antena parabólica y una buena colección de vídeos son las armas de un director deportivo del siglo XXI. Pero hace 30 años no era tan sencillo. Había que tener una red de colaboradores que rebuscaran en conjuntos de segunda fila buscando diamantes en bruto y viajar a ver partidos para decidir si fichar o no a un futbolista después de haberlo visto jugar una o dos veces.

El secretario técnico del Valencia en aquellos años de la transición española era Bernardino Pérez Elizarán, más conocido como Pasieguito, quien formó una pareja legendaria de centrocampistas del club junto a Puchades a finales de los cuarenta, años triunfales del VCF.

Descubrió muchos talentos y la contratación de Mario Alberto Kempes fue su logro más reconocido. Y eso que se topó con el golpe militar que derrocó a Isabel Perón e instauró una feroz dictadura militar en 1976, cosa que dificultó al fútbol argentino el darse a conocer en el exterior. Con muchas dificultades Pasieguito descubrió que en Rosario Central jugaba un futbolista con una capacidad física sobresaliente, un delantero de tremendo disparo a puerta, gran visión para leer el juego ofensivo y una habilidad impropia de su envergadura. No era precisamente el prototipo de argentino bajito, habilidoso y escurridizo, sino un tipo de impresionante planta y melena al viento.

Pasieguito lo tenía claro. Lo detectó en seguida y marchó a Rosario a negociar con los dirigentes de Central, necesitado de dinero para sanear un club que iba a la quiebra. Un referendo entre los socios acabó por solucionar la salida de Kempes con destino a Valencia en agosto de 1976.

En Valencia nadie conocía a Mario Kempes ni lo había visto jugar nunca, pero por su estampa parecía un delantero argentino más. Los seguidores valencianistas se convencieron más de ello cuando a Kempes, recién aterrizado y con un jet lag de campeonato, le enfundaron la camiseta y lo pusieron a jugar el Trofeo Naranja. Kempes, cansado y abatido vagó por Mestalla como alma en pena e incluso llegó a fallar un penalty. Y como Mestalla es muy de primeras impresiones lo calificaron de "paquete".

El Matador debutó de manera oficial en Mestalla en el primer partido de liga ante el Celta. Principios de septiembre, sábado, diez y media de la noche, Mestalla a reventar ante la expectación de ese VCF millonario cuya estrella mediática era el lobo Diarte... Kempes marcó los dos goles del partido. Tras anotar el segundo Kempes se arrodilló frente a la numerada del Gol Norte y celebró el tanto en una imagen que se convirtió en simbólica y que ilustra este escrito.

Mestalla pensó que habíamos encontrado al Mesías que nos iba a guiar a un futuro de triunfos, pero aún haciendo Kempes todo lo posible, no fue suficiente.

Al acabar su segunda temporada se marchó a disputar el Mundial de Argentina'78 donde fue el único futbolista que Menotti citó para la albiceleste que no jugaba en Argentina. De allí volvió como un héroe.

Pero Ramos costa, como todos los proyectos elaborados a base de talonario y no de planificación deportiva, hacía y deshacía a su antojo... y el equipo nunca llegó a ser un bloque, lo que hizo que fuera muy irregular.

El presidente despidió a Marcel Domingo y convenció a Pasieguito para que fuera el entrenador del equipo. Y aunque no logró esa regularidad deseada, la dinámica la encontró en los torneos por eliminación. Una de esas eliminatorias siempre será recordada por la remontada en Mestalla. Con Marcel Domingo se perdió en el Nou Camp contra el Barcelona por 4-1 pero en la vuelta el Valencia ganó por 4-0. En aquella época empecé a sentir el valencianismo y el fútbol y recuerdo esa eliminatoria con nostalgia. Sólo vagas imágenes pero la recuerdo.

Y llegó el primer título del Valencia millonario. En el Vicente Calderón ante el Real Madrid, Kempes se erigió en la figura más deslumbrante del fútbol español de aquellos tiempos marcando los dos goles de la final de la Copa del Rey en 1979.

Y este Valencia de Kempes y Ramos Costa se convirtió en un equipo copero. Así pues, la temporada siguiente se consiguió la Recopa de Europa con Di Stéfano como entrenador y la Supercopa de Europa.

El guión siempre era el mismo: primero se complicaba la eliminatoria fuera de casa y luego se resolvía con contundencia en Mestalla.

En la final de la Recopa de Europa en Bruselas en 1980, estadio de Heysel, el Valencia ofreció su cara más triste. El Arsenal tampoco tuvo ambición y el título se decidió en los penaltis. Allí se consagró el héroe más inesperado, el portero Pereira, destinado a ser reserva de Manzanedo pero erigido en mito del valencianismo en Bruselas y meses después en Nottingham a finales de ese mismo año en una eliminatoria a doble partido que dio el título de campeón de la Supercopa de Europa al Valencia CF.

Y llegó el fatídico momento de Kempes. En una eliminatoria de la Recopa de 1981 en la entonces "Alemania del Este" y ante el Karl Zeiss Jena, Kempes salió lesionado al campo después de que un hachazo alemán le hubiera provocado una fractura de clavícula en el partido de ida... y tras jugar ese partido con el brazo en cabestrillo como un paralímpico, el Matador ya nunca fue lo que había sido.

Y los cheques de Ramos Costa acabaron por destrozar ese desaguisado. Las alegrías económicas no convirtieron al Valencia en un club rico sino más bien en un desastre económico con tufo inmobiliario que unido a la ampliación de Mestalla para el Mundial 82 llevó al Valencia al camino del abismo... fue el inicio de ese maltrago que supondría el descenso a segunda división...

Kempes "regresó" a su país traspasado por 300 millones de pesetas al River Plate, club que no pudo abonar dicho importe. Sólo pudo llegar a los 130 millones y en 1982 regresó al Valencia hasta 1984 donde pasó sin pena ni gloria en un club que había perdido el norte y que iba esquivando el descenso.

Más tarde, tras pasar por el Hércules emigró a Austria donde acabó jugando de lo que antes llamábamos "libre" como jefe de la defensa. Su periplo le llevó a Chile e incluso Indonesia hasta 1996 donde dejó de jugar definitivamente.

El argentino fue objeto de un partido homenaje en el año 1993, en el que el Valencia se enfrentó al PSV, con el resultado final de 5-6 para el equipo holandés, en el que Kempes anotó tres de los goles del conjunto valencianista, y en el que también destacó la actuación del brasileño Romario de Souza en el equipo rival con tres tantos.

Estuve en dicho partido en Mestalla que fue famoso por el cántico "Arturo suelta los duros" ya que el Presidente, Sr. Tuzón, era acusado de tacaño y la oposición quería ver a Romario en el Valencia. Se dijo que esos cánticos y vítores a Romario estaban "orquestados" por su gran fan, el cantamañanas de Paco Roig, que años más tarde lo ficharía a golpe de talonario vaciando las arcas del club.


Pero en octubre de 2010, cuando el grandísimo presidente de Vall d'Uxó falleció, me causó mucha alegría leer una gran pancarta en Mestalla que rezaba "Arturo, gracias por no gastarte los duros"... y es que el tiempo es ese juez inexorable que siempre pone a cada uno en su lugar (frase del mítico maestro Supergarcía)...

Os dejo tres vídeos de los títulos ganados por Kempes. Vale la pena verlos aunque en algunos la imagen y el contenido no tengan la calidad que merece quien fue, es y será, uno de los estandartes de la historia del Valencia CF... un mito que será siempre recordado... D. Mario Alberto Kempes, el Matador...






3 comentarios :

  1. No sé si será porque no lo he visto en directo, pero no tengo a Kempes considerado ese Dios del fútbol que la religión del Valencia idolatra. Será porque lo que le he visto, sobre todo los goles del Mundial Argentina 78, son jugadas sucias, en las que siempre se lleva el balón tras rebotes y rechaces, y además esas piernas largas no regalan plasticidad a la retina.
    Pero no puede ser que tantos valencianistas estén equivocados. Seguramente habrá sido un crak; tal vez el mejor delantero que ha tenido el valencia, pero el mejor jugador de la historia, eso son palabras mayores. Títulos, partidos jugados, sentimiento... y ahí, nadie gana el duelo con David Albelda.

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  2. Entiendo y comparto en cierta manera lo que dices Rafini. Lo que ocurrió con Kempes es que, tal y como relato, en una época tal vez un poco vacía entre Cruyff y Maradona, la prensa lo subió a los altares del futbol mundial. Y el Valencia nunca tuvo a alguien en su club tan valorado individual y mundialmente.

    Si le preguntas a mi abuelo te dirá que como Puchades o Claramunt no había nadie. Mejor dicho, hubo alguien. Un nulero que la mala fortuna de una entrada criminal y una lesión incurable le truncó su carrera y proyección... se llamaba Pedro Paradells y jugaba en el Castellón aunque creo que cuando se lesionó había fichado por el Real Madrid, que tuvo el detalle de firmarle como ojeador en el este de España...

    Yo sí ví jugar a Kempes aunque era muy pequeño pero por lo que he visto después en televisión era un delantero espectacular por su potencia y zancada y su fuerte chut con la zurda que junto con su olfato goleador, hacía disfrutar a un público tan exigente como el de Mestalla.

    Pero tengo que reconocerte que Albelda, por todo lo que argumentas y su liderazgo como capitán valenciano y valencianista ("es dels que sén el fèrro"), su entrega... es y será recordado como uno de los más grandes del club sin duda... a pesar de ese sector de Mestalla que todavía le critica...

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  3. Rafini, por tus palabras considero que eres bastante joven, antes de hablar de jugadas sucias, visualiza algunos goles más y luego podremos hablar.
    En cuanto a si ha sido el mejor de la historia del VCF, comparto la opinión de Ximo, que por sus palabras veo que entiende un poco más que tú de fútbol.
    Referente a Albelda, no es el mejor en su sitio pero sí que fue uno de los mejores y su valencianismo está más que probado.

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