domingo, 11 de diciembre de 2011

Kirchner se salta el protocolo al jurar el cargo como presidenta de Argentina



Agencias. Buenos Aires.

Cristina Fernández de Kirchner ha roto este sábado todas las reglas del protocolo en la ceremonia de asunción de su segundo mandato presidencial, al evocar a su esposo y antecesor en el cargo, Néstor Kirchner, en la fórmula de juramento. Vestida de riguroso luto, Fernández ha jurado desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de presidenta de la nación y ha añadido: "Si así no lo hiciese, que Dios, la Patria y él (Kirchner) me lo demanden". Desde la muerte de Kirchner (cuyo mandato transcurrió entre 2003 y 2007), en octubre del pasado año, la presidenta suele referirse a su esposo en actos públicos como "él".

No ha sido el único momento en que Fernández se ha saltado el protocolo. Ha recibido la banda presidencial de manos de su hija menor, Florencia, y ha tomado ella misma el bastón de mando, ante la mirada del vicepresidente saliente, Julio Cobos, enfrentado con el Gobierno. Con esta fórmula, la presidenta ha evitado darle ningún papel a Cobos, quien, según el protocolo, debería haberse encargado de conducir la ceremonia.

"Juro por Dios y los Santos Evangelios desempeñar el cargo de presidenta con lealtad y patriotismo. Si así no lo hiciera, que la patria, Dios y Él me lo demanden", ha dicho sin nombrar a quien fuera su marido. "Hoy no es un día fácil para esta presidenta. A pesar de la alegría, falta alguien" ha añadido luego con el llanto contenido. Visiblemente emocionada, se ha sumido en un abrazo con su hija mientras en el Parlamento retumbaban los aplausos y los vítores a la mandataria y a Kirchner.

DEFENSA DE SU GESTIÓN
En el discurso que ha dado inicio al segundo mandato de la presidenta, Fernández ha hecho un balance de su primer mandato, ha defendido sus leyes claves (la nacionalización de los fondos privados de pensión, la polémica ley de medios audiovisuales y la asignación de dinero por cada hijo a las familias de escasos recursos) y ha expresado su deseo de que su sucesor puede pasar página de la historia y encuentre un país con todos los juicios a los militares que violaron los derechos humanos durante la última dictadura (1976-83) concluidos.

"No vamos a dejar las convicciones, seguiremos trabajando por una Argentina más justa", ha señalado Fernández de Kirchner, que gobernará hasta finales del 2015, aunque mucho antes el peronismo se lanzará a la carrera por su sucesión.

"NO SOY LA PRESIDENTA DE LAS CORPORACIONES"
"Sí han cambiado las cosas en el mundo. Esto implica mayores desafíos y decisiones comprometidas con los intereses del pueblo", ha afirmado en alusión a la crisis financiera global. Durante su discurso, ha recordado que Argentina puede enfrentar la actual coyuntura mundial en mejor situación porque la relación entre el PIB y la deuda externa ha cambiado favorablemente. En el 2003, cuando su esposo asumió la presidencia, la deuda representaba el 140% del PIB. Ahora, y tras una exitosa negociación con los acreedores internacionales, el pasivo representa el 32%.

"Yo no soy la presidenta de las corporaciones. Soy la presidenta de 40 millones de argentinos", ha señalado antes de hacer una encendida defensa del "modelo" económico que ha permitido, ha apuntado, lograr la mayor tasa de crecimiento en toda la historia del país en estos ocho años. La presidenta ha pedido a las empresas "que se han cansado de ganar dinero" una "contribución sensata e inteligente. También les ha exigido un "esfuerzo" adicional a los sindicatos, que reclaman importantes aumentos salariales.

CALLES COLAPSADAS
En las calles, miles de simpatizantes de Kirchner han colapsado las principales calles de Buenos Aires para participar en los actos de toma de posesión del segundo mandato presidencial de Cristina Fernández, que el pasado octubre ganó las elecciones con el 54% de los votos. Con banderas y pancartas en mano, integrantes de sindicatos, organizaciones sociales y diversas agrupaciones afines al partido peronista han montado guardia frente al Parlamento. Las figuras de la presidenta y de su esposo, Néstor Kirchner, fallecido el 27 de octubre de 2010, se ven en buena parte de las banderas y pancartas.

También la histórica plaza de Mayo se ha abarrotado de argentinos que esperan la llegada de la presidenta a la sede del Gobierno, tras el acto en el Parlamento, donde saludará a las delegaciones extranjeras y tomará juramento a los nuevos ministros.

FESTIVAL EN LA PLAZA DE MAYO
La presidenta recorrerá en coche las calles que separan el Congreso de la sede del Gobierno para saludar a los militantes, según han avanzado fuentes oficiales. Los actos de toma de posesión culminarán con un festival en la Plaza de Mayo, para el que se ha montado un escenario en el que actuarán varias bandas musicales y en el que se espera que salude Fernández una vez finalizadas todas las ceremonias protocolarias.

Entre los mandatarios que asisten a la toma de posesión de Cristina Fernández figuran el príncipe Felipe, y los líderes de Brasil, Dilma Rousseff; Bolivia, Evo Morales; Uruguay, José Mujica, y Paraguay, Fernando Lugo. También han acudido los presidentes de Chile, Sebastián Piñera; Guatemala, Álvaro Colom, y Honduras, Porfirio Lobo. El venezolano Hugo Chávez, el peruano Ollanta Humala, el ecuatoriano Rafael Correa y el colombiano Juan Manuel Santos no estarán presentes por razones personales.

0 comentarios :

Publicar un comentario