sábado, 21 de enero de 2012

Anonymous planta cara al FBI por la defensa de la libertad en la red


Se acabó la paz. El FBI abrió la veda el pasado jueves cerrando Megaupload, una de las páginas de descargas más populares de internet. Millones de usuarios (muchos de ellos de pago) se han visto repentinamente afectados, mientras que su fundador ya está en la cárcel de forma preventiva acusado de piratería informática.

La respuesta no se ha hecho esperar. Además del grito en el cielo de toda la red, Anonymous ha dado su aviso pirateando y echando abajo en poco tiempo páginas web importantes como la del Departamento de Justicia de EE.UU y la de la productora Universal Music. Es solo una señal de lo que se puede avecinar.

Ante esta facilidad para tumbar el servicio online de la empresa, muchos se preguntan: ¿cómo lo hacen? ¿Qué preparan para "cargarse" con tanta rapidez una web?

La respuesta tiene estas siglas: DDos (Distributed Denial of Service, o ataque distribuido de denegación de servicio). Se trata del procedimiento estrella elegido por Anonymous. El objetivo es sencillo: sobrecargar de tráfico una determinada página para que los servidores se acaben colapsando y el servicio quede inutilizado temporalmente. Esto, que parece sencillo, requiere, no obstante, una planificación minuciosa, puesto que webs como la del Departamento de Justicia estadounidense no son, precisamente, de una asociación amateur.

Los ataques de denegación pueden hacerse desde un PC, desde varios o, de una manera más sofisticada a través servidores 'zombies' infectados que actúan monitorizados por los hackers que preparan la invasión.

Por poner un ejemplo comparativo, imagínate un efecto parecido al de una pequeña tienda de ropa con un dependiente que, de repente, se ve sobrepasado de golpe por un centenar de clientes enviados por un ‘gamberro’.

Hasta hace unos meses, Anonymous operaba con el subsistema DDos LOIC (Low Orbit Ion Canon), que elaboraba esta tarea hasta que se demostró su vulnerabilidad ante las investigaciones policiales, que encontraban el rastro de los hackers gracias a que el proceso guardaba la IP del ordenador que había realizado el ataque. No obstante, desde entonces, han conseguido mejorar su herramienta a través de RefRef, un dispositivo DDos que camufla mejor al atacante y, a su vez, permite cargarse cualquier plataforma que soporte JavaScript, incluidos smartphones o videoconsolas.

El nuevo programa tiene, al parecer, otra ventaja: la versatilidad. De esta manera, los programadores aseguran que se pueden crear multitud de puntos de control gestionados por los miembros de Anonymous desde, por ejemplo, un cibercafé o una biblioteca con WIFI público.

El proceso, por tanto, se ha vuelto más sencillo todavía. Tan solo basta un anuncio a través de las redes sociales para poner en marcha la maquinaria. El resto, de momento, es coser y cantar. La batalla no ha hecho más que empezar.

De hecho, Anonymous ha publicado por diversas redes sociales datos personales del director del FBI, Robert Muller, como parte de su "Operación Represalia" tras el cierre de la página de descargas MegaUpload, ejecutado por las autoridades policiales de EE.UU. Los datos filtrados muestran las diversas direcciones donde reside Muller, así como las de su esposa e hijas, junto a las direcciones de correo electrónico de la familia y los números de teléfono.

Anonymous ha advertido de que tomará medidas contra las actuaciones del gobierno estadounidense relativas a limitar las publicaciones en la red. Aparte de revelar los datos personales de Muller también bloquearon la página de la tienda online de Warner Bross y la de la Agencia neozelandesa contra el Crimen Organizado y Financiero, que colaboró con el FBI para la detención de los fundadores de MegaUpload. Se trata, asegura el grupo, de "el mayor ataque jamás perpetrado por Anonymous" en el que participan al menos 5.635 personas.

El FBI señaló que la operación no tiene conexión con el proyecto de ley antipiratería SOPA, promovido por el Congreso de EE.UU., y que provocó el "apagón" esta semana de varias páginas en señal de protesta, a las que se unió Anonymous.

También la página web de la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE) fue atacada por una supuesta facción de Anonymous tras conocerse que el FBI había cerrado la popular página de descargas Megaupload . Una supuesta facción de los "hacktivistas" Anonymous, denominados @Anonymousaction, reivindicaban en Twitter la autoría del ataque: "Oh Vaya! Parece que se nos ha escapado el láser y hemos petado sin querer http://www.sgae.es (...). No olvidamos", sostenían.

La página web de la SGAE ha sido el único sitio español afectado por el ataque de Anonymous a distintas instituciones tras conocerse que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) cerró la página de descargas Megaupload.

Los dos proyectos de ley antipiratería de EEUU, la SOPA en la Cámara de Representantes, y la PIPA en el Senado, quedaron en suspenso tras las presiones que los gigantes de Internet han ejercido en los últimos días y la oposición de la ciudadanía. El líder de la mayoría demócrata en el Senado de EEUU, Harry Reid, anunció que retrasaría el voto de la ley antipiratería de la cámara alta, la PIPA (PROTECT IP Act), tras las protestas de gigantes como Google y Wikipedia. Reid informó de que retrasará la votación, programada para el próximo martes, hasta que el Comité Judicial del Senado avance más en un acuerdo sobre la polémica legislación. "Hemos logrado buenos progresos en los debates que hemos celebrado en los últimos días, y soy optimista en cuanto a que podamos llegar a un acuerdo en las próximas semanas", dijo Reid en un comunicado.

"No hay ninguna razón por la que las cuestiones legítimas planteadas por muchos acerca de este proyecto de ley no se puedan resolver. La falsificación y la piratería han costado a la economía de Estados Unidos miles de millones de dólares y miles de puestos de trabajo cada año. Sólo la industria del cine produce más de 2,2 millones de empleos", añadió el líder demócrata.

El principal patrocinador del otro proyecto legal, la SOPA (Stop Online Piracy Act), el miembro republicano de la Cámara de Representantes Lamar Smith, reaccionó a las declaraciones de Reid, anunciando también el aplazamiento indefinido de la audiencia sobre el texto. Smith dijo que renuncia a llevar la ley a votación mientras no haya un acuerdo más amplio que permita combatir la piratería, después de que el martes se limitara a posponerla a febrero tras las primeras presiones.

El proyecto obligaría a los motores de búsqueda, proveedores de dominios y empresas de publicidad estadounidenses a bloquear los servicios de cualquier página web del mundo que esté bajo investigación del Departamento de Justicia estadounidense por haber publicado sin permiso material bajo derechos de autor. Ello ha suscitado el temor de que queden bloqueadas páginas legítimas en las que los usuarios comparten contenidos propios.

El pasado día 18 la enciclopedia libre virtual Wikipedia en su versión en inglés y otras páginas de Internet cerraron sus servicios, mientras que otras, como Google, colocaron señales de queja en protesta por la polémica ley. Los fundadores de los grandes sitios de Internet remitieron hace unos días una carta al Congreso argumentando que la ley "va a crear un ambiente de miedo e incertidumbre tremendo para la innovación tecnológica, y perjudica gravemente la credibilidad de Estados Unidos en su papel como administrador de la infraestructura de claves de Internet".

Pero las críticas no solamente han venido de los internautas y las empresas dentro de Estados Unidos. La vicepresidenta de la Comisión Europea (CE) y responsable de la Agenda Digital, Neelie Kroes, mostró hoy su desacuerdo con la actual versión del proyecto de ley estadounidense y aplaudió las reacciones del Congreso ante las presiones. "Estoy feliz por que haya un cambio de tendencia sobre SOPA: no necesitamos una mala legislación cuando deberíamos estar salvaguardando los beneficios de una Red abierta", declaró la comisaria a través de la red social Twitter. En su opinión, según otro comentario de la comisaria a través de esta popular red social, "la regulación de internet debe ser efectiva, proporcionada y preservar los beneficios de una Red abierta".

Por su parte, los Relatores Especiales para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Catalina Botero Marino, y de la ONU, Frank La Rue, instaron también a EEUU a "proteger enérgicamente la libertad de expresión en Internet" tras toda la polémica suscitada.

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