viernes, 13 de enero de 2012

En defensa del paciente y las negligencias médicas


Debido a haber vivido recientemente una acontecimiento en el que sentí una pasividad y un desinterés por parte de un médico hacia un familiar directo, aunque no llegó a más y no hubo que lamentar más que la indignación de los hechos acontecidos, he estado planteándome el presentar una queja, cosa que he desestimado. No obstante he estado informándome sobre qué debería haber hecho y lo más serio que he encontrado en internet al respecto es la Asociación el Defensor del Paciente.

Aquí os dejo la información que considero relevante al respecto de esta organización, aunque sólo sirve para la legislación española.

La Asociación en defensa del paciente, nombre creado en honor a los afectados por negligencias médico-sanitarias, fue creada en 1997 con cobertura nacional poniéndose en marcha al constatar la desinformación, indefensión, abandono y desconocimiento de las propias autoridades sanitarias, de lo que supone vivir un suceso por negligencia, desde entonces hemos ido creando un equipo jurídico que en su mayoría son víctimas de negligencias médicas en ellos mismo o con alguno de sus seres queridos.

Nuestro objetivo principal es evitar cualquier negligencia o indefensión que puedan sufrir las personas que acuden a un centro, clínica u hospital en definitiva, que nadie sufra lo que hemos sufrido los componentes de la asociación El Defensor del Paciente.

La exigencia de dignidad y respeto en el trato y en la asistencia sanitaria es una de nuestras luchas más encarnizadas, por ello, no cejaremos hasta que disminuyan las negligencias y seamos, como otros colectivos de afectados, tenidos en cuenta por los poderes públicos, tan ciegos en este momento.

Solo el que sufre una negligencia médico-sanitaria sabe lo que es la ruina personal, física y psicológica que padecemos, junto con la incomprensión y el trato vejatorio, teniendo que soportar incluso el insulto, queriendo con ello mediatizarnos cuando ponemos una denuncia por el daño ocasionado. Su argumento es: ¡¡van a por dinero!! Esto lo dicen los que se enriquecen con la sanidad a costa de muchas vidas que se quedan en el camino por mala praxis, infecciones, abandonos o desidia o ineptitud profesional.

Por ello, mal que les pese, somos los que intentaremos por todos los medios a nuestro alcance y con la independencia de no depender de ¡nadie!, denunciar cada barbaridad medico-sanitaria que llegue a nosotros o podamos conocer.

Teléfono: 91 465 33 22

Todos tienen los siguientes Derechos con respecto a las distintas administraciones públicas y sanitarias:

1º. - Al respeto a su personalidad, dignidad humana e intimidad sin que pueda ser discriminado por razones de raza, de tipo social, de sexo, moral, económico, ideológico, político o sindical.

2º. - A la información de los servicios sanitarios a que puede acceder, y sobre los requisitos necesarios para su uso.

3º. - A la confidencialidad de toda información relacionada con su caso y con su estancia en instituciones públicas y privadas que colaboren con el sistema público.

4º. - A ser advertidos si los procedimientos de diagnóstico y terapéuticos que se apliquen pueden ser utilizados en función del proyecto docente o de investigación, que en ningún caso podrá comportar peligro adicional para su salud. En todo caso, será imprescindible la previa autorización por escrito del paciente y de la aceptación por parte del médico y de la dirección del correspondiente centro sanitario.

5º. - A que se le dé en términos comprensibles, a él o a sus familiares o allegados, información completa y continuada, verbal y escrita sobre su proceso e incluyendo pronóstico, diagnóstico y alternativas de tratamiento.

6º. - A la libre elección de las opciones que le presente el responsable de su caso, siendo preciso el previo consentimiento escrito del usuario para la realización de cualquier intervención; excepto en los siguientes casos:

A) Cuando la "no intervención" suponga un riesgo para la salud pública.

B) Cuando no esté capacitado para tomar decisiones, en cuyo caso corresponderá a sus familiares o a personas allegadas a él.

C) Cuando la urgencia no permita demora por poderse ocasionar lesiones irreversibles o existir peligro de fallecimiento.

7º. - A que se le asigne un médico, cuyo nombre se le dará a conocer y que será su interlocutor principal con el equipo asistencial, y en cuya ausencia, otro facultativo asumirá su responsabilidad.

8º. - A que se le extienda un certificado acreditativo de su estado de salud; cuando su exigencia se establezca por disposición legal o reglamentaria.

9º. - A negarse al tratamiento, excepto en los casos señalados en el apdo. 6º, debiendo para ello solicitar el alta voluntaria, en los términos que se señalan en la propia Ley.

10º.- A participar a través de las instituciones comunitarias, en los términos establecidos en esta Ley y en las disposiciones que la desarrollen.

11º.- A que quede constancia por escrito de todo su proceso al finalizar su estancia en una institución hospitalaria. El paciente, el familiar o la persona allegada podrán recibir el informe de alta.

12º. - A utilizar las vías de reclamación y de sugerencias en los plazos que reglamentariamente se establezcan.

13º. - A elegir médico y los demás sanitarios titulados de acuerdo con las condiciones contempladas por esta Ley en las disposiciones que dicten para su desarrollo y en las que regulen el trabajo sanitario en los centros de salud.

14º. - A obtener medicamentos y productos sanitarios que se consideren necesarios para promover, conservar o restablecer la salud, en los términos que reglamentariamente se establezcan para la Administración del Estado.

Respetando al peculiar régimen económico de cada servicio sanitario los derechos contemplados en los apartados 1, 3, 4, 5, 6, 7, 9 y 11; de este artículo serán ejercidos también con respecto a los centros de servicios privados.

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