domingo, 26 de febrero de 2012

¿Cómo funciona el “ojo de halcón”?


La integración de la tecnología en el deporte ha evolucionado a un ritmo sorprendente, siendo ya utilizada para ayudar en el entrenamiento deportivo en monitores de ritmo cardíaco, programas de capacitación, mejorar el terreno de juego (suelo artificial, cubiertos o estadios cubiertos, etc), mejorar el equipamiento deportivo (raquetas de tenis, material sintético para baloncesto, palos de hockey, etc) y ampliar la cobertura de los medios de comunicación (periódico, radio, televisión, internet, etc).

Otra área donde la tecnología ha jugado un papel muy importante es el de arbitraje. Los diferentes deportes han adoptado la tecnología a distintos niveles. Esta diferencia se puede ver entre los deportes como el béisbol o el fútbol donde se utiliza la tecnología mínima mientras que en deportes como el fútbol americano y el hockey se pueden utilizar repeticiones de vídeo para ayudar a los árbitros.

En los últimos años, el tenis ha sido uno de los deportes que ha enfrentado a la opinión pública por adoptar la ayuda tecnológica para ayudar en decisiones sobre si la bola en cuestión botó dentro o fuera del campo. Este debate sobre el uso de la tecnología en el tenis ha ido en aumento como resultado del aumento de la velocidad en el juego.

En marzo de 2006, el tenis hizo uso de ayuda tecnológica en el arbitraje en la forma de la tecnología de la repetición instantánea bautizado como “ojo de halcón” en el Abierto Nasdaq-100 en Miami. Tras la gran respuesta de los jugadores y aficionados, el uso de este dispositivo se amplió a otros torneos y este proceso culminó con el debut del “ojo de halcón” en el OPEN USA, por primera vez en un Grand Slam.

Los sistemas de Ojo de Halcón están basados en cálculos de triangulación a partir de imágenes visuales y mediciones de tiempo proporcionados por cámaras de vídeo de alta velocidad. Debe haber al menos 4 cámaras de vídeo colocadas adecuadamente alrededor de la zona de juego para proporcionar los datos necesarios. Estos datos son analizados por un procesador de alta velocidad, que reconoce en las imágenes la pelota de tenis y calcula su trayectoria. Para ello necesita un modelo del área de juego, la posición de las cámaras y su lugar de enfoque. Como resultado, calcula la posición en 3D de la pelota para cada imagen, partiendo de, al menos, dos cámaras que han tomado una imagen de forma simultánea. Valiéndose de las leyes físicas, interpola las distintas posiciones calculadas para recrear la trayectoria seguida por la pelota y su interacción con el área de juego. El sistema genera una imagen gráfica de la trayectoria de la pelota y su interacción con la zona de juego (el bote de la pelota, por ejemplo), mostrándose a jueces, espectadores y telespectadores. La generación de la imagen tan solo tarda unos pocos segundos, con lo que la interrupción del juego es muy pequeña.

Es importante señalar que Hawkeye no es completamente nuevo, sin embargo, se ha perfeccionado a lo largo de los años de tal manera que el nivel de confianza en el sistema es lo suficientemente alto para su uso como una ayuda oficial.

El uso de esta tecnología de seguimiento también permite una nueva gama de estadísticas que se han capturado y presentado a la audiencia televisiva, algo a lo que muchos de los espectadores de tenis estan ya familiarizados. El sistema ojo de halcón es capaz de medir la velocidad de la bola en cualquier punto en juego, las comparaciones del servicio (es decir, los patrones de servicio, la dirección y la profundidad de aces, la colocación del primer y segundo servicio, etc), los puntos donde bota la pelota, el porcentaje de tiempo que un jugador gasta en una zona de la pista o una medida aproximada de la distancia en la que un jugador se mueve durante todo el partido.

En el siguiente gráfico podemos observar las estadísticas de la final de Wimbledon 2005 entre Roger Federer y Andy Roddick. Podemos ver la orientación del lado de Federer Los saques al revés de Roddick segundos servicios... también tiene en cuenta la colocación de los aces de Federer sobre Roddick.


Como parte de este sistema las placas de video serán una gran parte de la atmósfera en el estadio en la pista central para la cobertura de la repetición instantánea, estadísticas, interacción con el público… Se puede incluso ver a los jugadores echar un vistazo a sus estadísticas durante los cambios, a fin de hacer ajustes en el juego. La emisión de televisión también se ha mejorado con este sistema, principalmente a través del uso de los varios puntos de vista de la cámara alrededor de la pista, y la visualización de las estadísticas en el transcurso del partido.

El uso de esta tecnología supone por supuesto un coste económico. El precio del sistema se mueve aproximadamente entre 20.000 y 25.000 dólares por un “ojo de halcón” por semana (sin contar las pantallas de video en el estadio).

En todos los torneos de la serie US Open por ejemplo, el sistema de repetición instantánea en la pista se puede utilizar por los jugadores en forma de un sistema de impugnación. Dicha petición para el uso del ojo de halcón se denomina “challenge” (desafío).

Una vez que un jugador desafía la opinión de un juez, la grabación oficial se emite de forma simultánea en televisión y en el estadio, permitiendo a los jugadores, jueces oficiales, público y los televidentes la oportunidad de ver los resultados en vivo de un desafío de un jugador.

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