lunes, 19 de marzo de 2012

Las fallas y San José


Las Fallas son las fiestas de mayor tradición de la ciudad de Valencia y diferentes poblaciones de la Comunidad Valenciana y se celebran del 15 al 19 de marzo. Catalogadas como fiesta de Interés Turístico Internacional y también llamadas fiestas josefinas o "festes de Sant Josep" (en valenciano) se celebran en honor a San José, patrón de los carpinteros. En valenciano medieval, la palabra falla servía para nombrar las antorchas que se colocaban en lo alto de las torres de vigilancia.

José de Nazaret (de oficio carpintero, profesión que enseñó a su hijo) fue el esposo de María, la madre de Jesús de Nazaret y, por tanto, padre terrenal de Jesús. El evangelio de Mateo muestra parte del drama que vivió José de Nazaret al saber que María estaba embarazada. Iba a repudiarla, en secreto porque era justo, porque no quería que fuera apedreada según lo dispuesto en la Ley. El Ángel del Señor le manifiesta que ella concibió por obra del Espíritu Santo y que su hijo "salvará a su pueblo", por lo que José aceptó a María.

El Evangelio de Lucas menciona a «los padres» de Jesús cuando éste ya cuenta con 12 años pero no se menciona a José de Nazaret en los Evangelios canónicos durante el ministerio público de Jesús, por lo que se presume que murió antes de que éste tuviera lugar. Luego, cuando Herodes el Grande ordena matar a los niños menores de dos años de Belén y de toda la comarca, José toma al Niño Jesús y a su madre y huye a Egipto. Al morir Herodes, José regresa con el niño y su madre, pero no se establece en Judea por miedo a Arquelao, el hijo de Herodes el Grande, y decide retirarse con su familia a Nazaret, lugar que, según recientes descubrimientos arqueológicos, era entonces una pequeña aldea con casas muy humildes adyacentes a cuevas rocosas y donde antes vivía María.

En el "Llibre dels Fets" se cita que las tropas del Rey D. Jaime llevaban fallas (antorchas) para iluminarse, tanto para el camino como a la entrada de las tiendas de campaña. También se utilizaban las antorchas para alumbrar una fiesta. Más adelante se hace referencia a este término para referirse a las hogueras y luminarias que se encendían en vísperas de fiestas extraordinarias y patronales.

La víspera de San José se encendían hogueras para anunciar su festividad, recibiendo esa práctica ritual el nombre de falla. La versión popular del origen de las fallas según el Marqués de Cruïlles, fueron iniciadas por el gremio de carpinteros que quemaban en la víspera del día de su patrón San José, en una hoguera purificadora, las virutas y trastos viejos sobrantes, haciendo limpieza de los talleres antes de entrar la primavera. Además, quemaban sus "parots" (estructuras de las que colgaban los candiles que les daban luz) puesto que con el fin del invierno y la llegada de la primavera, y al hacerse los días más largos, ya no eran necesarios. Según esta teoría, la inventiva popular le dio forma humana a estos parots.

Sin embargo el Gremio de Carpinteros no cita la construcción de fallas en su víspera sino la festividad religiosa del propio día 19. Otros autores intentan encontrar un origen más antiguo a la fiesta, defendiendo que el culto al fuego es un ritual de tradición pagana, como ocurre con otras festividades como San Antón, San Juan, San Miguel o la Navidad en diversos puntos de la geografía española, en donde también se queman hogueras en su víspera. Según esta teoría, las Fallas son una evolución de este arcaico ritual que anuncia la entrada de la primavera.

La primera información que tenemos sobre las Fallas data de mediados del siglo XVIII. Algunas de las miles de hogueras que se encendían en las calles de Valencia se denominaron fallas. Eran monumentos satíricos y burlescos en los que se exponían a la vergüenza pública y se quemaban simbólicamente personas y situaciones de la calle o barrio donde se plantaba la falla. En su construcción participaban los vecinos de cada calle. Se empezaron a incorporar carteles alusivos a algún personaje conocido del barrio. Además, los niños iban de casa en casa pidiendo "una estoreta velleta" (una alfombra vieja), que se convirtió en un canto popular para recoger todo tipo de muebles y utensilios viejos para quemarlos junto a las fallas. En esta época, las fallas eran cajones altos con tres o cuatro muñecos vestidos con ropas de tela, y con caretas de cartón o las manos y caras de cera.

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