jueves, 19 de abril de 2012

Daniel Johnston: ¿lucidez psicótica?


Había oído hablar de Daniel Johnston recientemente pero desconocía su historia y su obra artística. Está estos días por aquí de gira musical aunque según ví anoche en una entrevista dice que realmente expresa mejor sus sentimientos a través de sus dibujos. Presenta una exposición de ellos en Madrid mientras canta y expresa lo que siente.

Porque padece trastorno bipolar desde hace muchos años y sus sentimientos son diferentes, especiales... como relataba la voz en off del reportaje que ví sobre él "entre la genialidad y la locura hay una delgada línea, pero para Johnston esa línea no existe".

Os dejo el vídeo "El diablo y David Thompson" y su biografía... vale la pena leerla y escucharlo...

Daniel Johnston nació en 1961 en Sacramento (California). Es el menor de los 5 hijos de una familia muy cristiana. Empezó a dibujar a una edad muy temprana, mucho antes de iniciarse en la música. Le gustaban músicos como John Lennon, Yoko Ono, Bob Dylan, Elvis Costello, Queen, Neil Young, Sex Pistols y sobretodo los Beatles. “Cuando tenía 19 años, quería ser un Beatle” reconocía Johnston.

De adolescente, Daniel y sus amigos empezaron a grabar y a vender, entre ellos mismos, sus propias cassettes. Mientras estaba en paro asistía esporádicamente a clases de arte. Pasaba la mayor parte de su tiempo en el sótano de casa de sus padres, escribiendo y grabando canciones. Las cintas que grabó incluyen Songs of Pain y More Songs of Pain, ambas giran en torno a su amor no correspondido con Laurie la mujer que terminó casándose con un funerario.

El aspirante a dibujante de comics – cuyos dibujos decoraban todas las portadas de sus discos – se mudó a Texas en 1983. Fue entonces cuando Daniel comenzó a sufrir los primeros síntomas de su enfermedad mental. Se quedó un tiempo con su hermano en Houston y otro con su hermana en San Marcos, donde grabó, con una grabadora Sanyo de 59 $, dos de sus cintas más importantes Yip/Jump Music y Hi, How Are You, que son la quintaesencia de sus desesperados intentos de sacarse de la cabeza todas sus creaciones y ponerlas al alcance de los demás.

La última de ellas fue grabada en medio de una crisis nerviosa. A pesar de su pobre calidad y del modo tan chapucero de grabación, estas cintas son, a pesar del terrible dolor, que reflejan de una belleza impresionante. Durante una breve temporada, Johnston se unió a una feria ambulante donde se ganaba la vida vendiendo palomitas y perritos calientes. Tras cinco meses recorriendo ciudades, la feria llegó a Austin y Daniel decidió quedarse para terminar convirtiéndose en toda una leyenda local.

Aunque él seguía regalando sus cintas, éstas empezaron a venderse en las tiendas de música de Austin; de hecho no tardarían en situarse en el número 1 de ventas. Un día, un equipo de uno de los programas más importantes de la MTV Cutting Edge, decidió dar una oportunidad a Daniel. Su aparición en el programa le convirtió en una incipiente estrella, y tanto la prensa especializada norteamericana como extranjera empezaron a seguir sus pasos con mucho interés.

Debido al sorprendente éxito de las conmovedoras y caseras cintas, un sello discográfico independiente, Homestead, decidió reeditar algunas de ellas en CD para llegar a un público más extenso en los 90. Fue en esta época cuando surgió el movimiento “grunge” y el sonido de Daniel parecía encajar perfectamente dentro de ese nuevo panorama musical. Los elogios y los fans de reconocidos nombres dentro del mundo “grunge” como Nirvana, Sonic Youth y Pearl Jam entre otros. El reconocimiento de estos artistas les ha llevado a dar numerosas muestras de apoyo, en actos públicos, a la figura de Daniel. Por ejemplo, en 1992 Kurt Cobain incluso llegó a vestir la camiseta de Daniel Johnston en la entrega de premios de la MTV y los miembros de Sonic Youth participaron en la producción de 1990 editado por Shimmy Disc.

Gracias a temas incluidos en Generación X, bandas sonoras de películas como Kids, y series como My So Called Life, Johnston entró en el circuito comercial al firmar con Atlantic Records. Cuando fichó por la discográfica, Johnston sufría una profunda depresión. Paul Leary, su viejo amigo de los Butthole Surfers, a quien conoció en 1985, fue reclutado como productor del nuevo proyecto. “Daniel tenía problemas para tocar. Me habría gustado que tocara todos los instrumentos, pero no podía” dice Leary al echar la vista atrás. Fue sometido a una gran presión para terminar el álbum, Johnston acabó sumido en una profunda depresión.

Su trabajo dio lugar a un álbum llamado irónicamente Fun, estrenado en 1994. Aunque Fun se grabó con todos los medios técnicos necesarios, carecía de la humanidad de las grabaciones caseras de Daniel. Las ventas de Fun (5800 unidades) no alcanzaron las expectativas de la discográfica. Atlantic Records “veía Fun como un fracaso” y Daniel se obsesionó con que podían despedirle si no lograba hacer un álbum mejor. 

Tuvo largas épocas en los que no salía de la cama, ni siquiera para componer o pintar. Tal y como su amigo Brian Beattie recuerda “diría que fue el punto más difícil y delicado de su existencia”. En 1997, después de una actuación terrorífica en South By South West, en la que gritó al público “todos vamos a morir” y salió corriendo del escenario, Atlantic Records le despidió oficialmente. Johnston regresó a los alrededores de Houston, donde actualmente vive con sus padres. Los 3 años siguientes grabó con Glass Eye, la banda de Brian Beattie de Austin. Cada 4 semanas más o menos, Beattie desmantelaba su estudio, lo cargaba en el coche, tarea que le llevaba un par de horas, y conduciría otras tres horas para llegar a casa de Daniel.

Una vez allí grababan durante 4 ó 5 horas y de nuevo regresaba a Austin. Debido a la cambiante salud de Daniel, a veces, después de todo el esfuerzo que implicaba su desplazamiento, ni siquiera podían grabar un solo tema, sin embargo otras veces, dice Beattie “de repente afloraba el genio de Johnston y era capaz de crear un tema del tirón en cuestión de segundos. En 2001, Johnston grabó Rejected Unknown, su primer disco en siete años con Gammon Records, el primero después del fracaso de Fun. Los temas de Rejected Unknown fueron seleccionados entre todos los temas que Daniel había grabado con Beattie, y suponía el regreso de Daniel a sus raíces.

Aunque con una grabación mucho más cuidada, recordaba a sus famosas cassettes, genuinas, honestas y reflexivas. En el invierno de 2002, la revista Mojo incluyó Rejected Unknown en su listado de los 1000 mejores cd´s. No sólo la carrera musical de Daniel volvía la vista atrás hacia sus comienzos, para así poder avanzar y madurar, también lo hacían sus dibujos. Su obra ha sido expuesta en infinidad de galerías a lo largo del mundo, convirtiendo a Daniel Johnston en una pieza clave dentro de los libros de arte “outsider”. Su arte está muy arraigado a la iconografía de su infancia: cómics, películas de monstruos, historias de la Biblia y a los Beatles.

Puede que Johnston nunca atraiga a las masas, al menos no en vida. Posiblemente le ocurrirá lo mismo que años atrás ocurrió a artistas de la talla de Van Gogh que, aunque en vida no obtuvo ningún tipo de reconocimiento, tras morir se convirtió en toda una celebridad. Actualmente, a pesar de su aspecto de adolescente, Daniel Johnston tiene 45 años. Aunque su rendimiento ha sido muy irregular y su carrera totalmente impredecible, Johnston se esfuerza al máximo para no perder su creatividad, a pesar del acoso al que le someten sus “demonios”. Como Dean Ween of Ween dice “muchos compositores habrían dado lo que fuera por haber escrito una sola canción tan buena como cualquiera de las cientos de Daniel”.

En algunas ocasiones, sus problemas han ensombrecido su legado musical, pero no han podido acabar con su prodigioso talento. Johnston “se encuentra mucho mejor”. Ahora podemos encontrar habitualmente a Daniel metido en estudios de grabación, galerías de arte o en conciertos en cualquier parte del mundo. En 2002, David Bowie le invitó a actuar en el Meltdown Festival, Queen Elisabeth Hall de Londres y el Ballet de la Opera de Lyon encargó al coreógrafo Bill T. Jones Love Defined, una pieza de 25 minutos para 6 temas de Daniel.

En los últimos años Daniel Johnston ha participado en numerosos festivales europeos de prestigio, como por ejemplo Roskilder y Benicassim. Daniel Johnston tiene el apoyo y la admiración de muchas personalidades del mundo de la cultura desde Matt Groening (creador de Los Simpson) y Johnny Deep hasta David Bowie y Kurt Cobain. Johnston es el ídolo de los músicos, y su música es apreciada por su falta de artificio y su innegable brillantez. Más de 150 artistas han interpretado sus temas: Beck, Wilco, Sonic Youth, Yo La Tengo, Nina Persson (The Cardigans), Sparklehorse, Jad Fair, The Pastels, Zwan y Pearl Jam han versionado alguno de los temas de Daniel Johnston.

1 comentarios :

  1. Puede estar bien. Personajes que para uno son del todo desconocidos, pero que a lo mejor tienen una repercusión social, mediatica...seguidores tales, que el nombre que a uno no le dice nada resulta ser el personaje del año.
    En este caso con el tio este me he quedado igual. Para que el presonaje tenga impacto, es necesario que el video sea en castellano. Por lo menos para mí, ya que si no es así, no entiendo ni papa.
    Pero puede estar bien.
    Mira, un personaje para descubrir: JORGE BUCAY y sus cuentos para pensar.
    Querido Ximo, no te costará encontrar uno de sus cuentos y que la gente lo escuche. Seguro que no deja indeferente. Tal vez alguien descubra un personaje que sin el blog, no sabría de su existencia.

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