miércoles, 23 de mayo de 2012

¿Por qué el Gobierno no quiere que hagas la declaración de la Renta si ganas menos de 22.000 euros? ¿Cómo conseguir que te salga a devolver?



La Agencia Tributaria calcula que este año el 76% de las declaraciones de la Renta saldrán a devolver. Esto supone que el Estado deberá abonar nada menos que 10.955 millones de euros a 14,6 millones de contribuyentes. Por el contrario, solo incrementará un 1,55% sus ingresos por el aumento del gravamen a las rentas de capital, con las que apenas recaudará 6.308 millones de euros.
Esta situación, unida a las recientes políticas de austeridad y control del déficit, han animado a Hacienda a aclarar con profusión que aquellos españoles que hayan cobrado menos de 22.000 euros el año pasado, provenientes de un solo pagador, no están obligados a presentar la declaración.
Sin embargo, los expertos apuntan que el hecho de no rendir cuentas con al fisco puede ser una decisión económicamente contraproducente. Aunque hayamos ganado menos de la cantidad mínima fijada por la Agencia Tributaria, conviene pedir el borrador para ver si nos sale a pagar o a devolver, y entonces decidir.

Las empresas retienen a todos sus empleados una parte de su nómina en concepto Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, el manido IRPF. En algunos casos, esta retención puede ser excesiva o el trabajador puede tener derecho a deducciones, lo que muy probablemente haría que su declaración saliera negativa o, lo que es lo mismo, a devolver.
Si no estás obligado, no tienes por qué hacer la Declaración de la Renta si no quieres. Pero si deseas solicitar la desgravación por la compra de una vivienda o por las aportaciones a planes de pensiones no te quedará más remedio que hacerla. Tienes muchas posibilidades de salir ganando.
En el caso de que el borrador te salga a pagar, no se formaliza. Es decir, no se presenta. Si sale a devolver entregamos la declaración para que nos paguen el importe de la devolución.
En un momento en el que las malas noticias económicas son tan comunes como las tostadas en el desayuno y los ciudadanos asisten perplejos a sucesivos recortes de su poder adquisitivo, el momento de hacer la declaración de la Renta se ha convertido en un momento más temido aún que en los años precedentes. Y es que al aumento de los intereses de la hipoteca, la subida de impuestos, los recortes en los servicios sociales y los grifos del crédito cerrados, se puede añadir un quebradero de cabeza más: que la renta salga a pagar.
Con la idea de evitar en lo posible esta situación, el abogado especializado en asesoría jurídica Alejandro Ebrat Picart (Barcelona, 1958), ha decidido poner su granito de arena y escribir un manual básico que recoge las novedades de este ejercicio y añade un plus de consejos y secretos profesionales para hacer correctamente la declaración de la renta y ahorrar dinero. "Haciendo la cola en la Delegación de Hacienda, me encontré con el manual oficial, un libro de 800 páginas muy difícil de leer, así que se me ocurrió escribir 'Declaración de la renta 2011 para Dummies', un manual práctico, fácil de leer y que incluyera consejos para ahorrarse impuestos y evitar problemas ".
Según señala el abogado, el agobio frente a la declaración de la renta se produce porque "nos toca el bolsillo" pero sin "tener conciencia ni conocimiento de por qué se tiene que pagar". De esta manera, explica, "muchos ciudadanos lo único que quieren saber es si les sale a pagar o a devolver y a veces no son conscientes de que un pequeño cambio en la declaración puede cambiar sustancialmente la cifra final". Por eso, según señala el especialista, hay que estudiar qué situaciones o conceptos pueden suponernos un ahorro en nuestro caso particular. "Hacienda es cada vez más restrictiva. Hace años podías deducir conceptos como la boda de un hijo o los gastos de farmacia pero ahora se centran en la vivienda habitual". Así, explica, "podemos deducirnos con la compra y el alquiler, pero también con las obras de mejora". De hecho, la deducción puede ser de hasta un 20% en obras como cambiar la instalación eléctrica o cambiar las ventanas, "una cantidad considerable y que suele pasar desapercibida", lamenta Ebrat.
El abogado anima a la gente a convertirse en sus propios gestores y reunir las herramientas para acceder a la llamada la 'trampa legal' o la 'economía de opción'. "Hay que conocer las leyes y aprovecharse de ellas. Si la ley me permite que el empresario me pague hasta 1.500 euros en transporte al año, puedo hablar con mi empresa y pedir que me abonen esa cantidad como 'pago en especie' y de esa manera no tengo que declararlos, al igual que sucede con los cheques de comida", aconseja Ebrat. "La cuestión es que podamos adquirir las herramientas necesarias para hacer la declaración con mayor conocimiento de lo que estamos haciendo. De esta manera, si nos sale a pagar, al menos podremos saber que no nos ha quedado más remedio"

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