viernes, 11 de mayo de 2012

El fútbol y el lenguaje



Sabéis de sobra lo "tiquismiquis" que soy con el uso del lenguaje. Y reconozco por supuesto que yo también cometo faltas ortográficas, gramaticales y morfológicas... no me salvo de ello... como la incorrección ésta de marcar las pausas con tres puntos suspensivos, cosa que me he sacado de la manga pero me gusta utilizar. Y quien me siga con regularidad sabrá que soy muy crítico con el cuidado de la lengua sobre todo con los periodistas... he repetido varias veces cuánto me sangra la úlcera cuando oigo a un profesional que vive de la comunicación y su medio es el lenguaje, pluralizar el verbo haber auxiliar ("había muchos espectadores" y no "habían muchos espectadores") entre otras muchas expresiones... 

Acepto toda clase de crítica en cuanto a mis redacciones de las entradas y mis faltas ortográficas o gramaticales. Es más, agradezco que en alguna ocasión, algún lector me ha señalado o recalcado errores cometidos. Bien, pues da la casualidad que un grupo de expertos lingüistas y periodistas han analizado el uso correcto del lenguaje deportivo.

¿Sería capaz un abrelatas de jugar en punta y marcar un hat-trick? En deporte todo es posible, y en el fútbol con más motivo. Neologismos, juegos de palabras, búsqueda del humor, elementos bélicos...todo cabe en un lenguaje cada vez más cuestionado. En el VII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo celebrado en San Millán de la Cogolla (La Rioja) y organizado por la Fundación San Millán y la Fundéu, expertos periodistas y lingüistas analizaron los usos de este lenguaje y su arraigo en la sociedad.

El deporte y en especial el fútbol dan lugar a un gran número de expresiones que en teoría no serían válidas y que acabamos aceptando e introduciendo en el diccionario. La espontaneidad e inmediatez de los eventos provocan la utilización de un lenguaje específico que solo el aficionado conoce. Pero la impresión de los lingüistas presentes en este seminario, es que precisamente esa creatividad provoca que hablemos de enriquecer el lenguaje. Este es uno de los motivos por los que Leonardo Gómez Torrego, investigador del CSIC, defendió a capa y espada que el deporte no hace sino beneficiar la creatividad. 
El lenguaje deportivo es enriquecedor, beneficia la creatividad
¿Quién no ha oído hablar de 'victorias pírricas' (por la mínima), 'el balón baja con lluvia' (se fue muy alto) o un equipo 'hace aguas' (en su significado real: orina)? Son expresiones que en principio no debían utilizarse, y por un motivo meramente social se han instaurado y se entienden. Jorge Valdano, en su discurso inaugural, se preguntaba: "¿Si llega el mensaje, por qué no va a ser correcto?".

El exjugador del Real Madrid y pseudopoeta vividor del cuento, aseguró que el lenguaje deportivo, al contrario de lo que se piensa desde otros sectores, es cuidadoso. "Solo en medios audiovisuales, donde la espontaneidad es esencial, se cometen cierto tipo de errores que por lo general no se dan en el periodismo, y especialmente en el deportivo". Él no recuerda expresiones llamativas que le hicieran llevarse las manos a la cabeza pero no termina de sorprenderse, en el fútbol, por la cantidad de términos que se toman del baloncesto. "Como 'asistencia' o 'jugada de ataque' por ejemplo", concluía.

"Los peligros de este lenguaje se agravan cuando hay colores, identificaciones, sentimientos de por medio", afirmaba Óscar Campillo, director del diario Marca, que recordaba su afán por evitar expresiones como 'kilos' (en lugar de millones) o el deslumbramiento de anglicismos. "No todos los días puede haber un hat-trick".

Del mismo modo, el periodismo deportivo toma momentos de la historia y lo adapta con éxito a otras disciplinas. 'La Armada', 'La Roja', 'Maracanazo', 'miedo escénico'...

Pero los lingüistas presentes en este seminario no veían en dichas expresiones una carga negativa, sino todo un acto de creatividad que da lugar a muchísimos ejemplos:  Cola de vaca, chilena, rabona, volea, caño o túnel para designar diferentes acciones durante el juego.

Otros ejemplos son:

- Se llama 'vampiros' a quienes realizan controles antidopaje. 

- Cabra (bici aerodinámica), sombrero (en baloncesto) o abrelatas (delantero) son términos utilizados en el afán de crear terminología.

Anglicismos: Tenemos asumidas palabras como 'córner' o 'penalti'. ¿Qué pasa con 'tackle', 'killer' o jugador 'box to box'? El fútbol es pionero en importar términos.

- Bailar a: No se utiliza fuera del fútbol con este valor causativo. 'Bailó al defensa', por ejemplo. "No hay que condenar esta nueva forma, hay que introducirla en el diccionario", añadían.

Empatar es una palabra muy arraigada en el lenguaje, pero tiene un sentido de reciprocidad que desaparece al completo en el deporte. 'El Cádiz le empató al Madrid en el Bernabéu'. Tiene un significado especial y añadido, que 'fue capaz de'.

Semifallo: cuando alguien marca un gol dando mal al balón pero consiguiendo su objetivo. ¿Qué hace ahí ese 'semi'? Aunque no era correcto, añade esa dificultad. 

Autogol: 'auto' no es un sustantivo con carácter de acción, es un resultado. "Es como si ahora yo dijera 'autopastel", afirmaba el experto del CSIC. "Pero un día alguien dijo 'trillizos' y ahora lo agradecemos".

Los periodistas deportivos siempre se han caracterizado por crear, sobre todo en las narraciones. Andrés Montes fue uno de los últimos en conseguir que la palabra 'jugón' fuera aceptada y entendida como aquél que juega muy bien; lejos de su corrección lingüística, donde se entendería que juega mucho con un sentido verbal aumentativo. O 'ticki-tacka', una onomatopeya visual.

Por supuesto, este lenguaje comete muchos errores, pero a la larga también podrán ser admitidos e introducidos en el diccionario. 

- Redundancia: "Un defensa defiende a un delantero".
- En el deporte siempre hay 'favoritismos', pero, ¿Hemos pensado que este concepto implica una carga negativa de amiguismo o enchufismo?
- Cuando un jugador 'pierde la verticalidad', ¿No es mejor decir que se cae? Un caso similar a 'abrir el juego por banda'.
- Abuso del término 'especular': juego especulativo, especula con el balón, especula con el resultado... "Es un tick del deporte que tiende a la pedantería", afirma Leonardo Gómez Torrego. Como 'recepcionar' (recibir) o 'posicionamiento de la barrera' (colocar la barrera).

Los lingüistas sí estaban de acuerdo en el que es, sin duda, el gran error del lenguaje deportivo. Aunque, apuntan, no es solo del deportivo sino del lenguaje en sí; una tendencia de la sociedad que podría venir por la adaptación e imitación de expresiones anglosajonas. ¿Por qué eliminamos los artículos? Juega por banda, bajo palos, en túnel de vestuarios, cinco goles en Liga..."La supresión del artículo no está solo en el fútbol. Ahora la gente se va a India o tal personaje va a Zarzuela", comentaban. Al final, el lenguaje tiende a ahorrar y el artículo, a veces, resulta redundante.

Lo que eché en falta al leer las conclusiones más importantes que acabo de comentar a las que llegaron este grupo de expertos, fue el no hacer referencia a la expresión "jugada de estrategia". Vamos a ver. Quien "inventara" ese término tan usado en el mundo del fútbol no tenía ni idea sobre lo que significa "estrategia" y su diferencia con "táctica".

Estrategia es la directriz o directrices principales para llegar a un objetivo. Es decir, si hablamos de un partido de fútbol, la estrategia es el conjunto de acciones que ha planeado el entrenador para ganarlo, que sería el objetivo final. Sin embargo la táctica sería cada una de esas acciones planeadas para ejecutar en cada situación que se produjera en el partido y que en su conjunto derivan de la estrategia o plan estratégico marcado para lograr el objetivo.

¿Cuál sería el término correcto? yo creo que "jugada ensayada" pero doctores tiene la ciencia...


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