viernes, 17 de agosto de 2012

30 años de los microordenadores: mi primer "ordenador".



Se cumplen 30 años del lanzamiento al mercado del ZX Spectrum y el Commodore 64. En 1982, ambos ordenadores revolucionaron el mundo de la informática en el hogar. Antes de que el PC se hiciera con un hueco en los dormitorios de medio mundo, hubo un paso decisivo. Lo protagonizaron los microordenadores de 8 bits, unas piezas de hardware que integraban en la misma carcasa el teclado y el “cerebro”. 

Mi primer ordenador fue un Spectravideo MSX de 80kb de RAM (64+16). Y en 1985-86 realicé mi primer curso de algo relacionado con una nueva palabra: “informática”… era un curso de programación en lenguaje BASIC. Es inolvidable aquél chirriante sonido que desde el cassette, hacía cargarse un juego en lo que ya llamábamos ordenador que estaba enchufado a una televisión de 14 pulgadas normalmente. Eso llamado "monitor" no existía.

A algunos de vosotros os sonará a chino lo que estoy contando. A otros, os hará sentir nostalgia. O simplemente os traerá recuerdos que sin duda marcaron nuestra infancia o adolescencia. No podíamos entonces ni siquiera imaginar la evolución y revolución que iban a producir en tantísimos campos de la ciencia, la empresa… incluso en nuestra vida cotidiana de hoy en día.

El ZX Spectrum fue el primero de ellos. Llegó a las tiendas de Reino Unido en abril de 1982 y se extendió al resto de países en los meses siguientes. Sir Clive Sinclair tenía una idea en la cabeza: fabricar un ordenador asequible a todos los bolsillos. Lo logró. Al grito de «¡papá, necesitamos un ordenador para estudiar!», miles de niños y adolescentes encontraron la excusa perfecta. Pese a su limitada paleta de colores y su escasa potencia –los juegos se ejecutaban casi siempre sobre un fondo negro-, títulos como 'The Great Escape' o 'Army Moves' encandilaron al personal. Y es que en realidad el uso de estas computadoras como 'arma' educativa o de negocios era algo muy residual.

ZX Spectrum, el más asequible de todos, costaba entonces unas 24.000 pesetas (unos 144 euros)- pero las familias de clase media se lo podían permitir». Y tenían una parte didáctica. «Eran máquinas que te permitían escribir tus propios juegos», señala. Miles de jóvenes comenzaron así a interesarse por la informática y la industria del videojuego empezó a dar sus primeros pasos. «Ni estudios de mercado, ni licencias, ni complicados desarrollos», resume. Solo la pasión de unos chavales, litros de cola y listados infinitos de código. 

La llegada del Commodore 64, unos meses más tarde, no hizo más que acrecentar el interés por el medio. En potencia, la máquina lanzada por la compañía de Jack Tramiel representaba un salto enorme. Disponía de más colores, manejaba con soltura gráficos y un chip dedicado al sonido delicioso. Títulos como 'The Last Ninja', 'Fist 2', o 'The Sentinel' y conversiones de máquinas recreativas como 'Commando' o 'Green Beret' se convirtieron instantáneamente en clásicos. Se calcula que pusieron en circulación entre 17 y 25 millones de unidades en todo el mundo. En España, sin embargo, poco pudo hacer contra la hegemonía de Spectrum y otra compañía que pronto daría de que hablar, Amstrad. 

El Amstrad CPC 464 salió al mercado en 1984. Venía con dos tipos de monitores, uno de fósforo verde (37.000 pesetas, 222 euros) y otro a color (57.000 pesetas, 342 euros) y un lector de casetes integrado en el teclado. 

Con un colorido excepcional, juegos como 'La abadía del crimen' y las versiones de 'Head Over Hells', 'Renegade' y 'Prince of Persia' demostraron que era un hardware revolucionario. En nuestro país, su éxito fue parejo al del ZX Spectrum. En Francia fue claro vencedor. 

Quizá el más raro de todos los ordenadores fue el MSX, que había llegado un año antes a las tiendas. Se fabricaron hasta 265 modelos, pero la cosa tiene truco. MSX es más un estándar que creó la compañía japonesa ASCII junto a Microsoft. La idea era elaborar unas especificaciones técnicas mínimas a partir de las cuales las empresas fabricaban su propio ordenador. 

A la iniciativa se sumaron Toshiba, Sony, Philips y Panasonic. Cada una añadía sus modificaciones al esquema. A saber, disqueteras, más memoria RAM... Por 26.000 pesetas (156 euros) en su configuración más básica, el aficionado se hacía con una máquina bastante más potente que las anteriores. Especialmente exitosos fueron los juegos de desarrolladoras japonesas -las sagas 'Dragon Quest', 'Contra' y 'Metal Gear' comenzaron en esta plataforma-. 

MSX es el nombre de un estándar de ordenador doméstico comercializado durante los años 1980 y principio de los años 1990. Fue definido por Kazuhiko Nishi y presentado el 27 de junio de 1983 en Japón, donde se convirtió en el dominador del mercado doméstico. 

Tuvo además éxito en Europa (España, Francia y Países Bajos), Brasil, Chile, Argentina y la Unión Soviética, donde el ministerio de educación compró miles de unidades para equipar escuelas. Es prácticamente desconocido en Estados Unidos y pese a verse al principio como una amenaza para el liderazgo británico en el mercado europeo, registra unas pobres ventas en el Reino Unido. 

Fue un intento de unir bajo un mismo estándar a todos los fabricantes, de modo que se pudieran comprar periféricos de Sony para un ordenador Philips, y de que el software y hardware de base cumpliesen con una serie de requisitos que garantizaran que los programas escritos para el estándar funcionarían correctamente en cualquier ordenador. Los fabricantes podían añadir expansiones a su gusto para atraer a la clientela (Yamaha es quizás el mejor exponente, con equipos que se comercializan como instrumentos musicales). Aunque la mayoría de fabricantes son japoneses, hay documentados 122 fabricantes de hardware de todo el mundo que desarrollaron algún tipo de equipo o periférico MSX. 

Algunos de los más destacados fueron Canon, Casio, Panasonic, Philips, Sony, Toshiba y Yamaha. Varios más, como Amstrad, se adhieren a la norma pagando la cuota y quedando a la espera de cómo se desenvuelve la primera generación; su fracaso en el mercado estadounidense y británico (dos de las tres mecas del videojuego por entonces) les hace desistir. 

El significado del acrónimo MSX es un tema de debate, que su creador se encarga de manipular a conveniencia. La mayoría de usuarios MSX le atribuyen MicroSoft eXtended en referencia al BASIC extendido con que vienen equipados. 

Pero en abril de 1997 Bussines Japan publica el artículo "El samurái de los pensamientos electrónicos" ("Dennou no samuraitachi"). En él se cuenta que al comenzar a negociar con Matsushita el futuro estándar, lo denominan MNX (Matsushita, Nishi y la X se refería al poder ilimitado). Pero el nombre está registrado. Nishi cambia la segunda letra por la S de Sony (primera empresa en licenciarlo) y a cada empresa a la que va a venderlo le dice que la X es por su empresa. Por último le dice a Bill Gates que las siglas son por Microsoft. Por último, Nishi le ha atribuido en tiempos recientes Machines with Software eXchangeability. 

En los 80, Japón estaba en medio de un despertar económico. Grandes empresas de electrónica tuvieron éxito en el mercado de computadoras debido al esfuerzo invertido en los 70. La combinación de diseño y su desarrollo tecnológico les permitió producir máquinas competitivas, pero inicialmente ignoraron el mercado de ordenadores domésticos y dudaban en hacer negocios en un mercado donde no existían estándares. 

El MSX fue formalmente anunciado durante una conferencia de prensa el 27 de junio de 1983 (fecha considerada como el nacimiento del estándar MSX) y muchas grandes empresas japonesas hicieron públicos sus planes de producirlos. 

Esto produjo una ola de pánico en la industria de Estados Unidos. De todas formas las empresas japonesas evitaron la intensa competencia del mercado de ordenadores domésticos de EE.UU., liderado por Commodore International. Solo las empresas Spectravideo y Yamaha comercializaron máquinas MSX en los Estados Unidos. Spectravideo tuvo algo de éxito y Yamaha con su modelo CX5M, con interfaz MIDI, se vendió más como una herramienta musical digital que como un ordenador personal. 

Durante los 80, Europa se convirtió en el mercado más grande del mundo para juegos de ordenador, y el extremadamente popular Sinclair ZX Spectrum dominaba el mercado, seguido por el Commodore 64. En el momento en que el MSX se lanzó en Europa, ya era demasiado tarde para introducirse con éxito en el extremadamente apretado mercado europeo. 

En consecuencia, el MSX nunca llegó a ser el estándar global que sus creadores previeron, principalmente porque nunca se conquistó Estados Unidos ni la mayor parte de Europa. En Japón y Corea del Sur, el MSX fue la principal microcomputadora doméstica de los 80. También fue popular en los países bajos, España, Argentina, Brasil, algunos países árabes y la Unión Soviética, donde redes de Yamaha MSX2 fueron usadas en las escuelas para enseñar informática.

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