sábado, 6 de abril de 2013

Llorente dimite como presidente del VCF


Manuel Llorente ha dimitido tras cuatro años como presidente del Valencia CF. Lo ha hecho despidiéndose entre lágrimas, declarándose valencianista y reivindicando que el Valencia está, no sólo por encima de las personas, sino también por encima de las instituciones. Un mensaje dirigido a una Fundación que se convirtió en accionista mayoritaria de la entidad poco después de su llegada a la presidencia el 7 de junio de 2009.

Los valencianistas, todo el entorno, somos capaces de cargarnos y menospreciar a profesionales eficientes y de aplaudir e idolatrar a otros que, analizándolo fríamente, no han hecho méritos para ello. Creo que los valencianistas, esta vez personificados en los que abucheaban al presi en Mestalla y los peperos que han asaltado la banca, entrando como un elefante en una cacharrería en la Fundación, somos diferentes a todas las aficiones, y tal vez los que más nos equivocamos… aunque el tiempo nos abra los ojos, tropezamos y tropezamos con la maldita piedra. Las comparaciones son odiosas pero tengo el mismo mal cuerpo que cuando hicimos que Arturo Tuzón dimitiera y que por tanto, posiblemente el mejor Presidente que ha tenido el VCF en toda su historia, saliera por la puerta falsa.

A “Manolo” le comprendo. Se ha dejado los cuernos trabajando, sacrificando parte de su vida personal y en su día a día no para de recibir críticas y presiones de personajillos ávidos de poder….

Estos jaleos socials que patim els valencianistes desde sempre, me fa pensar que per malament que estigam, som un caramelo molt dolç. Tots se peguen pel silló sense importar com arrivar a ell. Ara estem en mans dels pitjors: els polítics. Però aixina com comentava abans el pitjor defècte del valencianisme, la nostra millor virtud es el tornar a alçarnos, la fidelitat a uns colors, ixe sentiment que ens unix i ens fa forts, poderosos… estic segur de que no ens deixarem xafar si els que vinguen ara pretenen servir-se i no servir, al nostre València Club de futbòl.



El presidente del Valencia CF, Manuel Llorente, ha presentado su dimisión este mediodía al consejo de administración del club. Durante su discurso de despedida, el ya expresidente, muy emocionado, ha defendido sus cuatro años al frente de la gestión del club y ha asegurado que se va "con la conciencia del trabajo bien hecho. Cuando llegué al club hace cuatro años estaba en una situación bastante precaria. Hemos conseguido un club que está mucho mejor que cuando yo tomé la presidencia", aunque reconoce que el Valencia "todavía está en una situación económica delicada". Ha agradecido a "las personas e instituciones que han participado en esta gestión, tanto a nivel económico como deportivo". Y ha reivindicado que los últimos 3 años el Valencia CF ha logrado la clasificación para la Champions y se ha cerrado el ejercicio sin pérdidas.

No ha querido olvidarse de la afición, a la que ha agradecido su comprensión en la venta de jugadores importantes, así como de su familia, amigos, técnicos, jugadores y empleados del club. "Me siento orgulloso del trabajo que se ha realizado", ha dicho entre lágrimas.

Manuel Llorente comunicó su decisión de abandonar el club al presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, en una llamada en la que Llorente ha asegurado que el jefe del Consell le ha agradecido y reconocido "el esfuerzo y el talante puesto en la gestión".

Preguntado por éxitos y fracasos, ha lamentado el principio de la actual temporada, de la que ha reconocido que "no ha sido buena", pero ha asegurado que se queda con el apoyo de los jugadores: "Estoy muy agradecido a las manifestaciones de apoyo, especialmente a Roberto Soldado, capitán del equipo. Por lo que les conozco, no dicen ni hacen las cosas porque sí".

En el capítulo de agradecimientos, el expresidente del Valencia no se ha olvidado del técnico que le acompañó las primeras tres temporadas en el club, Unai Emery; ni de Mauricio Pellegrino: "Siento lo que pasó con Pellegrino, es y será un gran entrenador".

Llorente, que ha reconocido que se trataba de "un día duro" para él, ha cerrado su discurso de despedida deseando "que tanto la Fundación como el Valencia CF puedan solucionar todas los problemas y sigamos disfrutando de un sentimiento que es infinito y para siempre". 

Regresó a su club por petición expresa de Bancaja tras la dimisión de Vicente Soriano y para poner orden en las cuentas del club. En ello centró sus esfuerzos que dieron sus frutos con la reducción de la deuda en estos cuatro años de 550 a 370 millones. Entre sus éxitos financieros, Llorente reivindica la renegociación del contrato televisivo, así como de las pólizas de crédito con Bankia y una con Banco de Valencia por valor de 25 millones de euros "en unas condiciones muy buenas".

Pero la reducción del gasto no podía ser sólo una cuestión financiera y pasaba también y fundamentalmente por la reducción las fichas de los jugadores. Estos recortes propiciaron la salida de jugadores referente de la afición como David Villa, Juan Mata o David Silva, lo que le valió críticas de la grada. A pesar de ello, fichajes como el del capitán, Roberto Soldado, dieron solidez al proyecto de Llorente, cimentado sobre la idea de que los ingresos por clasificarse para la Liga de Campeones año tras año eran fundamentales para el saneamiento económico del club. Un reto que se consiguió con Unai Emery como entrenador las tres últimas temporadas, algo que el club no había conseguido hasta el momento, quedando en Liga los últimos años sólo por detrás de Real Madrid y Barcelona.

Sin embargo, el otro gran objetivo, vender el viejo campo y terminar el nuevo, nunca pudo conseguirse. Algo que Llorente no ve totalmente negativo: "malvender Mestalla no puede reponerse, pero si vendes a un jugador a veces si puede reponerse", ha defendido en el día de su despedida.

El final de Manuel Llorente al frente del club ha sido agridulce. La temporada 2012/2013 comenzó entre pérdidas y con el fracaso de su gran apuesta deportiva: Mauricio Pellegrino. El gerente no supo gestionar las protestas y «pañoladas» de la grada cuando se sucedieron las derrotas y a principios de diciembre cesó al técnico argentino. Le sustituyó en el banquillo, Ernesto Valverde. Su conexión con el equipo fue buena y el equipo volvió a la senda de victorias esperada. Sin embargo, la temporada no iba a ser fácil para Llorente y el técnico decidió aplazar su renovación en medio del clima de incertidumbre generado por una Fundación que no pudo hacer frente a sus compromisos con Bankia y quedó en manos de la Generalitat Valenciana.

0 comentarios :

Publicar un comentario