lunes, 19 de agosto de 2013

La inmortalidad: ¿Quién quiere vivir para siempre?


El pasado sábado ví el programa conducido por Morgan Freeman "Secretos del universo", donde astrónomos, físicos, matemáticos, cosmólogos, astrobiólogos, expertos en mecánica cuántica... y astrólogos incluso... explicaban sus avances en el estudio del cerebro. Esa maquinaria biológica inexplicable y desconocida todavía. Algunos creen estar cerca, pero de conseguir pequeñísimos avances... pese a que sueñan con lograr mucho más...

Y lo que és común a todos ellos, es el fin. Todos intentan conocer profundamente el cerebro, en búsqueda de la inmortalidad. Como cantó Freddie Mercury y sonaba en la película "Los inmortales"... "Who wants to live forever?"... ¿Quién quiere vivir para siempre?

Como concluía Morgan Freeman, esa búsqueda de la inmortalidad nos hace humanos, pero si fueramos inmortales, indudablemente la conciencia, la humanidad, sería distinta. El saber que uno no se va a morir nunca variaría el comportamiento y la personalidad. Tenemos que tener en cuenta el hecho de que pudieramos resucitar a muertos recientes y que el planeta está ya superpoblado y comprobado está, que no habría oxígeno para todos.

Dejando aparte esos datos y centrándonos en la utópica posibilidad de ser inmortales, pensad por un segundo, lo que cambiaría en nosotros la concepción de la vida. Lo que influiría en nuestro comportamiento. Nos modelaría de una manera diferente....


En su libro "Meditación práctica. Aquí y ahora.", Eloy Martínez afirma muy acertadamente lo siguiente:

"Paradójicamente vamos en búsqueda de lo que ya somos. Nuestros genes pasan a nuestros hijos en la generación de nuevos seres humanos, transmitiendo gran parte de los rasgos físicos y psicológicos que nos han identificado a nosotros; nuestros pensamientos los transmitimos a otros influenciándoles en alguna medida; nuestro cuerpo, en constante transformación, es utilizado por otros seres vivos, durante nuestra vida y en nuestra muerte, que se sirven de él, pasando a convertirse en parte de esos seres que a su vez serán parte de otros; nuestros actos, frutos de nuestros pensamientos, son una parte de nosotros que viaja en el tiempo a modo de onda expansiva que influye en el universo. Todo lo que podemos ver de nosotros se transforma una y mil veces en el universo."

Lo de lograr inteligencia artificial, según los expertos del programa citado, es en estos momentos, pura utopía. Las computadoras que hemos desarrollado hasta ahora, son incapaces de acercarse siquiera a la velocidad de transmisión de ordenador del cerebro. Y de dudar, sentir, razonar, deducir... y otras cualidades propias del ser humano... estamos a años luz... de hecho, con la tecnología actual es imposible.

Para alcanzar la velocidad de transmisión de información del cerebro, el funcionamiento neuronal, se necesitaría una computadora cuántica que no trabajara con el sistema binario de ceros y unos, sino que pudiera procesar con todos los números existentes entre el cero y el uno... y de eso estamos muy lejos.

No obstante, aunque llegáramos, que llegaremos algún día, a construir dicha computadora cuántica, sólo alcanzaríamos la citada cualidad de la velocidad. Pero desconocemos las infinitas funciones del cerebro. Es más, muchas de ellas, las más importantes, no están ni localizadas todavía. No es que no sepamos todavía cómo funciona la "conciencia humana", es que no sabemos con certeza en que parte del cerebro reside... vaya, no tenemos ni idea...

Pese a todo ello, me sigo preguntando... ¿sería deseable que la humanidad alcanzara el poder de ser inmortal?

2 comentarios :

  1. ¿sería deseable que la humanidad alcanzara el poder de ser inmortal?.

    Rotundamente NO

    Avelino Vázquez
    Presidente de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios

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  2. Demasiado filosófico para el mes de agosto... creo que pensaré mi respuesta a esta pregunta en septiembre.

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