martes, 24 de septiembre de 2013

Descubre las mejores maneras de ahorrar dinero comiendo fuera


Publicado en Expansion.com

El bar se ha convertido indudablemente en todo un símbolo de la cultura española, tanto es así que, por ejemplo, el restaurante más antiguo del mundo, Botín, está en Madrid y fue fundado en 1725. Según el estudio 'Vínculo entre los ciudadanos y el bar' realizado por Coca-Cola, el 74% de los encuestados considera que el bar es el mejor lugar para desconectar y encontrarse con las personas queridas. A pesar de la crisis, más de la mitad de la población española asegura que acude a ellos y hay quienes, el 5%, lo visitan más de una vez al día, y un 36% varias veces a la semana.

Los españoles se gastan al año una media de 2.488 euros, unos 207,33 euros al mes, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). En cambio, los usuarios de Fintonic gastan una media anual de 1.173 euros, es decir, 97,78 euros al mes, frente al 10% de los usuarios de la herramienta de ahorro, que gastan una media anual de 2.280 euros, lo que suponen 190 euros mensuales. Tener que renunciar a los pequeños placeres que dan sabor a la vida, como los bares, es una de las razones por las que muchas personas se resisten a llevar un presupuesto familiar. Por ese motivo y para que empieces a fomentar tu capacidad de ahorro sin tener que renunciar a lo que tanto te gusta, en Fintonic.com hemos recopilado unos sencillos consejos.

1. ¿De cuánto dinero dispones?

Para hacerte un buen presupuesto sin sacrificar las salidas que tanto necesitas, lo primero que tienes que saber es de cuánto dinero dispones para ello. Parece fácil, ¿verdad? Pero, ¿eres realmente capaz de hacer un seguimiento de cada entrada y salida de dinero de todas tus cuentas? Es más, ¿dispones del tiempo necesario para cuadrar engorrosos tickets y facturas con tus gastos? Es muy importante que conozcas qué tipo de consumidor eres para averiguar de dónde puedes rascar esos euros que necesitas para invertirlos en lo que tanto te gusta. Antes de volverte loco con el Excel, te recomendamos el uso de herramientas que te ayuden a controlar en qué gastas de manera automática y que te ayuden a ahorrar a través de sus diferentes funciones. Un ejemplo de este tipo de herramientas web son Mint, que existe en Estados Unidos desde hace más de seis años y que cuenta ya con más de diez millones de usuarios, y Fintonic.com en España, que ya supera los 30.000 usuarios en tan sólo unos meses.


2. Mejor el almuerzo que la cena

Si alguna vez has comparado los menús de la comida y la cena, habrás visto que, aún ofreciendo las mismas cosas, los precios del almuerzo son mucho más bajos que los de la cena. ¿La razón? Porque la mayoría de los restaurantes, en especial los que tienen centros de negocios cerca, compiten mucho con los bares vecinos a la hora de dar su servicio de comidas, por los que sus precios se reducen. La prisa de los clientes para volver al trabajo, además, les permite servir más comandas y ofrecer precios más competentes Las porciones de comida no son siempre tan sustanciosas y el menú normalmente no ofrece mucho donde elegir, lo que ayuda considerablemente a reducir la cuenta y no sobrepasar nuestro presupuesto.


3. Elije el mejor día

Numerosos restaurantes cuelgan cuantiosas ofertas en internet, pero normalmente suelen limitar las ofertas para días concretos de la semana en los que suelen tener menos tráfico de gente. Recuerda que muchos restaurantes aún no se anuncian por internet y también suelen tener ofertas especiales como platos del día que te pueden interesar ¡abre bien los ojos y echa un vistazo a los establecimientos de la zona!.


4. Evita las bebidas

Si alguna vez has notado que la misma bebida que te sirven en el bar por 2 euros la puedes comprar en el supermercado por 0,20 euros, acabas de descubrir lo que los dueños de los restaurantes ya saben: las bebidas son una gran fuente de ingresos. En los bares no es raro que el vino y las bebidas alcohólicas (y no alcohólicas) en general las tengas que pagar por cuatro o cinco veces su valor en el mercado. Pide agua del grifo o lleva tu propia bebida si es posible (como en los restaurantes de comida rápida), tú y tu bolsillo notaréis la diferencia.


5. No juzgues un restaurante por su aspecto

Al igual que cualquier negocio, los restaurantes tienen que cubrir una serie de gastos generales: alquiler, luz, agua... Dependiendo de lo que pague cada restaurante, influirá directamente en el precio de sus productos. Tenlo muy en cuenta, ya que siempre será más rentable comer en bares de barrio o en los restaurantes de centros comerciales de las afueras, que en sitios sofisticados en barrios caros.

Es cierto que la calidad de la comida puede verse resentida, pero gracias a las numerosas páginas web de opiniones que encuentras en Internet, podrás chequear desde casa la calidad del restaurante sin llevarte ninguna sorpresa desagradable... ¡Y quién sabe! Tal vez encuentres alguna que otra joya gastronómica adaptada a tu bolsillo.


Esperamos que estos consejos te ayuden a seguir disfrutando de tus salidas sin que tu bolsillo se resienta.

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