viernes, 29 de noviembre de 2013

La Generalitat hace el ridículo al sitiar Canal 9 y los trabajadores evitan, de momento, su cierre.


Fuente: Levante EMV

El Consell de Alberto Fabra ejecutó por sorpresa y al filo de la pasada medianoche el apagón de las emisiones de RTVV. La radio dejó de emitir a las doce de la noche y pasadas las dos de la madrugada, la Policía y los tres liquidadores nombrados por el Consell entraron en el Centro de Programas de Burjassot para proceder a desconectar la televisión. Los primeros intentos, sin embargo, fueron fallidos. Los trabajadores, atrincherados en la puerta del control central que alberga los servidores que garantizan la emisión, evitaron que los técnicos contratados por los liquidadores desconectaran la señal y forzaron al Consell a pedir una orden judicial para que interviniera la Policía. Poco después empezaba un programa especial conducido por Amalia Garrigós y Joan Espinosa con Rafa Molés en conexiones con el exterior de RTVV.

A las cinco de la madrugada dieron el relevo a Frederic Ferri y Victoria Maso, los encargados de narrar las últimas horas de la televisión. El programa especial conectó durante toda la noche con los centros de producción de Castelló y estuvo informando del cierre que la Policía había llevado a cabo en el de Alicante. Pasadas las tres y media "la Policía tenía tomado el edificio", según anunciaron los propios periodistas. Las emisiones, sin embargo, todavía continúan. Miembros de la policía autonómica habían acompañado al técnico encargado de ejecutar el apagón, Paco Signes, apodado 'Telefunken', que se ha presentado en el CPP de Burjassot pero que, sin embargo al final se ha negado a ser el "verdugo", entre los aplausos de los trabajadores.

El primer silencio se produjo en Ràdio 9 poco antes de las doce de la noche del jueves, cuando comenzaba el programa de La Taula Esportiva. Los periodistas que habían preparado el espacio de la noche con total normalidad descubrieron que los repetidores habían dejado de emitir la señal y, sin embargo, reivindicativos con su trabajo, continuaron con el programa a través de internet y utilizando las frecuencias de la antigua Sí Ràdio. "Nosotros vamos a hacer el programa", anunció su conductor, Manolo Montalt. Poco después las redes sociales hervían con la noticia: El Consell había decidido cerrar RTVV. El corte se ejecutó a través de los repetidores de Torrent, Alicante y el Desierto de Las Palmas que gestiona la empresa privada Abertis, que supuestamente recibió la orden del Consell de eliminar la frecuencias. La de Si Radio, que opera a través de equipos propios de la empresa pública, mantuvieron la señal.

Minutos después, la Policía impedía el paso de los trabajadores al Centro de Burjassot desde donde la televisión siguió emitiendo en directo desde el canal informativo, Nou 24, con un programa especial capitaneado por Frededic Ferri sobre su propio cierre. Cerca de la una de la madrugada, muchos los trabajadores se concentraron a las puertas del edificio. Una hora más tarde, un error de los servicios de seguridad permitió la entrada de gran parte de los que se encontraban a las puertas del Centro de Programas en ese momento.

En el programa especial, entre otros muchos periodistas de RTVV, intervino el presidente del comité de empresa, Vicent Mifsud, que ha criticado con dureza la decisión del Gobierno de Alberto Fabra: "El PP ha destruido en unas horas, y por la noche, lo que era un anhelo colectivo de los valencianos desde 1984". A las dos de la madrugada, sin embargo,

Una hora después, a las tres de la madrugada, el programa especial de Nou 24 daba paso al plató principal del Nou, donde Amalia Garrigós y Joan Espinosa han comenzado a narrar las últimas horas de la televisión pública valenciana. En una conexión especialmente emotiva con las trabajadoras de la limpieza, que no podían abandonar el edificiio ya que la Policía les impedía sacar sus vehículos, una de ellas, con 19 años en Canal 9, lamentaba entre lágrimas que "yo pensaban que me iba a jubilar aquí, y me voy a jubilar en mi casa".

Mientras se emitía el programa, los trabajadores recibieron un correo electrónico de la empresa comunicándoles que se encuentran desde hoy viernes de "permiso retribuido". La jefa de Programación y Gestión de la Emisión, Manu Ríos, dimitió en la tarde de ayer para evitar la responsabilidad de la desconexión.

En conexión telefónica, en las últimas horas de vida de Canal 9 ha podido escucharse a todos los representantes de la oposición. El más duro en sus palabras fue el secretario general del PSPV, Ximo Puig, que calificó la noche de "golpe de estado". Por el plató a lo largo de la madrugada pasaron también Josep Moreno, Marga Sanz, Enric Morera, Mónica Oltra, Miquel Soler, Frederic Ferri -visiblemente emocionado-, Ignacio Blanco o el alcalde de Burjassot, Jordi Sebastià. "Es la más parecida a la del 23F", dijo. Blanco censuró que se ha liquidado RTVV "de una forma intolerable, con nocturnidad y con la policía". Morera, por su parte, dijo que el pueblo valenciano "no se merece esto".

La drástica decisión del Ejecutivo del PP vino precedida de un acuerdo publicado aún en la noche de ayer en el Diari Oficial (DOCV), firmado por el vicepresidente, José Císcar, en el que se «autoriza» el cese de las emisiones a partir del día de su publicación.

3 comentarios :

  1. Las tripas se le revuelven a uno a modo de lavadora centrifugando, cuando observa estupefacto la última fechoría de la cuadrilla de peperos valencianos, al más puro estilo José María “el Tempranillo”. Banda de mangantes, chorizos, ladrones, delincuentes y caraduras. Por lo menos el bandido legendario iba a cara descubierta. No como esta panda de sinvergüenzas que todavía pretenden parecer los padres del orden y la ley.
    Si C9 es un pozo sin fondo de deuda y lastre financiero, no es más que por su mala gestión, corruptela y despilfarro. El coto del señorito, que hace y deshace a sus anchas, sin tener que dar explicaciones a nadie.
    Y si subimos hacía el Norte, aquí en Castellón, el “aerotort” Carlos Fabra que dice que no tiene miedo de ir a la cárcel. Miedo no, y vergüenza tampoco. Encima sigue como Presidente de la Cámara de Comercio embolsándose 90.000 € al año.
    Estamos en manos de Ali-baba, y ojala sólo fueran 40 ladrones. Pero queda demostrado que la banda de saqueadores de lo público, es infinita.
    Animo desde aquí a nuestro buen amigo Carlos “el Putu”, que si a mi me revuelve el estómago, a él (y al resto de trabajadores) le costará una enfermedad.
    Anim Charlie

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    1. Suscribo tus palabras Rafini.

      Ànim Putu!!!

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  2. Yo sólo pienso en todas las familias... :(

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