sábado, 28 de diciembre de 2013

Juan Antonio Pizzi, nuevo entrenador del VCF


Según Rufete: "El argentino reúne las características que ahora mismo necesita el Valencia. Es un técnico lógico y ganador. Se acaba proclamar campeón del Torneo Inicial de Argentina con San Lorenzo de Almagro. Indentidad propia, ideas claras, fútbol práctico, sacrificio, bloque para que las individualidades puedan brillar, portería a cero y gran gestión son sus señas de indentidad. Si algo ha definido su estilo es la claridad con la que ha leído partidos, la coherencia con la que ha gestionado el vestuario y la capacidad con la que ha obtenido el mejor rendimiento de sus futbolistas. Argentina reconoce que Pizzi ha conseguido que sus jugadores amen la camiseta de San Lorenzo. También que futbolistas de talento como Romagnoli se hayan arremangado como nunca para trabajar en defensa como el que más."



La verdad es que Pizzi ha conseguido que un equipo como San Lorenzo, abocado al descenso, se haya convertido en tres meses en un equipo campeón. Por eso es la receta que necesita el Valencia. Estas eran sus palabras el pasado octubre de 2012 cuando se hizo cargo del equipo. «Quiero conseguir la mayor puntuación para salir del descenso». Un discurso realista y cabal muy diferente al mensaje que empleó Djukic a su llegada a Mestalla.

Su patrón de juego es el 4-4-2 o 4-2-3-1 que tan bien conoce Rufete de los años gloriosos del Valencia a principio de década. La escuadra de Pizzi fue un equipo seguro, expeditivo y experto en línea defensiva con jugadores experimentados que dieron estabilidad al bloque como Cetto, Gentiletti y Buffarini. También con un mediocentro innegociable formado por Mercier y Ortigoza. Esa fortaleza y jerarquía la compensó con la chispa y desparpajo de futbolistas ofensivos como Ignacio Piatti, Romagnoli, el delantero Villalba o el enganche Correa. Precisamente, el delantero que interesa al Valencia y que podría acercarse a Mestalla todavía más si finalmente se llega a un acuerdo con su entrenador. Pizzi sería la mejor arma del Valencia para luchar en la puja con otros grandes de Europa como Barcelona y Atlético de Madrid.

La trayectoria deportiva de Pizzi en los banquillos es su mejor aval. El club de su ciudad, el Colón de Santa Fe, le dio su oportunidad de estrenarse como técnico formando una dupla con Chemo Del Solar. Probó fortuna en Perú, pero su primer gran éxito deportivo llegó como entrenador de Universidad Católica de Chile. Lo hizo campeón remontando a Colo-Colo y acarició el bicampeonato en el siguiente torneo. Pizzi levantó el título y se ganó el pasaporte para dirigir el club de sus amores, Rosario Central, en Segunda División. Se quedó con la miel en los labios del ascenso con la cuarta posición, pero su trabajo dejó huella en el fútbol argentino y San Lorenzo de Almagro llamó a su puerta para que se hiciera cargo del equipo tras la destitución de Ricardo Caruso. Un equipo que Pizzi acaba de hacer campeón con solo 17 goles en contra, la segunda mejor defensa del torneo y 29 goles a favor, el segundo mejor ataque. Pizzi sacó al equipo de la zona baja para convertirlo en campeón. Algo que no pudo conseguir el mismísimo ´Cholo´ Simeone años antes cuando su San Lorenzo estaba confeccionado para luchar por cotas mayores.

Pizzi ha demostrado ser un aventajado en el terreno de juego, pero también se ha consagrado como un gran motivador de futbolistas. Un bien escaso ahora mismo en la ciudad deportiva de Paterna. El mejor ejemplo es el vídeo motivacional con el que Pizzi sacó lo mejor de sis jugadores antes del partido contra Vélez que le dio el título. Lo hizo a través de imágenes y palabras clave como «sacrificio», «coraje» y «huevos». El valor en alza de Pizzi en Argentina es indudable. Es un gran conocedor de la liga española y del Valencia, donde jugó la temporada 1993/94 marcando el gol número 3.000 en Liga y grabando su nombre para la historia del club. Pizzi conoce al club, pero también a la plantilla y a algún jugador en especial. Es el caso de Fede Cartabia. Y es que, el técnico de San Lorenzo fue el responsable de que el canterano viajará a España para intentar ser futbolista de élite.

El técnico Juan Antonio Pizzi ha renunciado a seguir impulsando al 'Ciclón' San Lorenzo, con el que hace sólo unos días se proclamó campeón del Torneo Inicial argentino, para hacerse cargo del Valencia, un equipo que vive en medio de la tempestad que supone su inminente venta.

Veinte años después de haber protagonizado un discreto paso como jugador, el ahora técnico regresa al club de Mestalla para tratar de reconducir un equipo que vaga por la zona media de la clasificación, debilitado por las continuas ventas de sus mejores jugadores a las que le han abocado sus problemas económicos.

Pero deberá hacerlo además en un entorno agitado casi a diario por la posible venta del club, que se podría cerrar en los próximos días.

Además, la continuidad de sus valedores, los también ex jugadores Francisco Rufete, director general deportivo, y Fabián Ayala, secretario técnico para Sudamérica, es una incógnita si se consuma el cambio de manos, al igual que la del presidente Amadeo Salvo.

La apuesta es arriesgada por el incierto panorama con el que tendrá que lidiar y también por lo que deja atrás, pues con su marcha renuncia al sueño de tratar de conducir a San Lorenzo a su primera Copa Libertadores.

Nacido en Santa Fe en 1968, debutó en la máxima categoría con Rosario Central con veinte años y tras un breve paso por el Deportivo Toluca de México, llegó a España.

Lo hizo de la mano del Tenerife, donde triunfó en dos etapas distintas separadas por un insípido paso por el Valencia en la temporada 1993-94. Las lesiones y la falta de continuidad marcaron una estancia recordada casi exclusivamente por haber marcado el gol 3.000 del equipo en la Liga española.

De nuevo regresó a Tenerife y, avalado con el trofeo de máximo goleador, firmó por el Barcelona. Su entrega conquistó al Camp Nou y un gol contra el Atlético de Madrid en una eliminatoria copera la valió el apodo de 'Macanudo'.

En Barcelona llenó su palmarés y, previa nacionalización, se ganó un sitio en la selección española con la que jugó la Eurocopa de 1996 y el Mundial de 1998.

En la etapa final de su carrera como futbolista alternó proyectos en Argentina con un par de breves y frustrados pasos por Europa, primero en el Oporto portugués y después en el Villarreal.

Tras sacarse el título de entrenador en Barcelona, Pizzi tuvo un frustrante debut como técnico, ya que junto a Chemo Del Solar, también ex del Valencia, duró tres partidos al frente de Colón de Santa Fe.

Tampoco triunfó en Perú y fue en Chile donde logró sus primeros éxitos, ya que fue campeón con el Universidad Católica en 2010.

Ya con su carrera en línea ascendente regresó a Rosario y de ahí pasó a San Lorenzo. Al Ciclón, que hacía seis años que no festejaba un título, le inyectó aire fresco, y ahora tratará de hacer lo mismo en el Valencia pero en medio de una tempestad.

0 comentarios :

Publicar un comentario