domingo, 6 de abril de 2014

El porqué de las críticas a la película "Noé"


La nueva  película épica de Hollywood sobre la vida de Noé, ha provocado controversia entre los cristianos, los judíos y otros que han visto los adelantos de la pelicula, ya que afirman que esta deja en gran parte fuera una base importante : la Biblia. No he visto más que el tráiler que ilustra la entrada y os reproduzco (si sigues leyendo la entrada) una crítica de Raúl Álvarez para IGN ESPAÑA.

Noé es una idea original de productor Darren Aronofsky, quien dice que ha querido hacer una película sobre Noé y el arca desde su infancia. Con un presupuesto de 1,25 millones de dólares, la película se dice que es más bien una acción épica vanguardista que representa a un hombre que lucha contra sus enemigos, mientras se prepara para un próximo apocalipsis, más que una historia de un "pregonero de justicia " que llama al mundo al arrepentimiento del pecado.

Crítica sobre "Noé" por Raúl Álvarez:

Un Noé iracundo, vengativo y represor; su familia, entre la que germina la vanidad, la envidia y la lujuria; un Dios salvaje que no conoce la compasión; ángeles caídos que arrastran su malditismo por haberse atrevido a desafiar la autoridad divina; hombres cuyo pecado es ser eso, solo hombres, simples, imperfectos y crueles. Los mismos elementos que el público ortodoxo y fiel a la tradición puede encontrar ofensivos, son también los que fascinarán a aquellos espectadores que, libres de prejuicios, quieran ver un drama bíblico sin escenarios de cartón piedra, ni personajes idealizados, ni actitud moralizante. Es la compleja dicotomía de un film apabullante, hermoso y divinamente humano.

Con Noé, Aronofsky no solo reinventa la fábula religiosa en clave fantástica, sino que dibuja un fresco social y polítco inequívocamente evocador de los tiempos que corren. Como entonces, el mundo de hoy se ha convertido en un pasto de tierra quemada por la que campan la codicia, la corrupción y los más bajos instintos. A los hombres puros, si los hubiera, corresponde hacer borrón y cuenta nueva. Ahí entra en escena el tremendo Noé que compone Russell Crowe. Un hombre noble y piadoso que no dudará en cumplir el mandato divino de construir un arca para salvar a las criaturas inocentes de la Creación.

¿Quién debe salvarse y quién morir condenado? ¿Es lícito obedecer ciegamente al Creador? ¿Hasta dónde llega el libre albedrio del ser humano? ¿Merecen los hombres una segunda oportunidad? ¿Es infalible la palabra de Dios? Son algunas de las espinosas cuestiones que gotea Aronofsky a lo largo de un generoso metraje que pasa como un suspiro entre imágenes de sugerente belleza, diálogos inteligentes y con poso filosófico, reflexiones nada inocentes sobre la condición de la mujer como creadora de vida y un innegable virtuosismo para recrear esa tierra pretérita en la que convivían ángeles y hombres, hijos todos de una misma voluntad que se resiste a hablar con su progenie.

La pega más notable que podemos ponerle a Noé es, quizá, su falta de originalidad a la hora de plasmar la figura de los ángeles caidos -¿alguien dijo Ents?- y el machacón empleo de la partitura de Clint Mansell, un tanto pasado de vueltas. Tampoco el montaje, un tanto arrítmico y anticlimático, acaba de redondear la excelencia de las ideas que animan la historia. Y falta garra en algunas secuencias de acción, que desde luego no son la especialidad del director de Cisne negro.

Pequeños obstáculos, no obstante, para una cinta audaz y valiente que corre de menos a más, segura de su mensaje y comprometida con una audiencia que pide algo más que CGI y escenas de destrucción. Noé habla de lo que fuimos, somos y seremos, de los entornos (sociales y familiares) que construimos a nuestra imagen y semejanza, de nuestros desafíos y responsabilidades como especie, de nuestras miserias y más altas bondades, de nuestra capacidad para amar, odiar y perdonar, del hombre y la mujer como la más divina creación precisamente porque muestran rebeldía y dudas. Porque son libres. Uno sale de Noé con la impresión de que muchas cosas se perdieron en el agua y el fuego. Entre ellas, el valor del hombre para saber cuando debe empezar de cero.

1 comentarios :

  1. El Cisne Negro me encantó, Russell Crowe me gusta mucho desde Gladiator, y la polémica que se ha proclamado entre musulmanes, ortodoxos y judíos hace que merezca la pena verla... aunque sea online!!!

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